jueves, 24 de enero de 2013

Manipulación mediática: El País publicó una foto falsa de Chávez internado


Edición impresa de El País. Tuvieron que retirarla de circulación
El diario español protagonizó hoy un papelón internacional al publicar en su edición impresa y página web una supuesta foto del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, entubado en la clínica cubana donde se lo atiende, aunque poco después se comprobó que la imagen era falsa.

La fotografía publicada por El País corresponde en realidad a una captura de pantalla de un video publicado en YouTube en 2008, bajo el nombre “Intubación de Acromegalia AMVAD”.
El video pertenece a un hombre con cierto parecido físico al mandatario venezolano, aunque con verlo durante unos segundos se advierte que no se trata de Chávez.
El País anunció la foto como "exclusiva mundial", y le colocó el epígrafe: "El presidente Chávez, durante el tratamiento médico recibido en Cuba", con la leyenda "Prohibida su reproducción".
La imagen abre la edición impresa del diario, y también estuvo colgada unos veinte minutos en su sitio web, aunque al trascender el error en la redes sociales procedieron a retirarla inmediatamente tanto de la versión online como la de papel.
También la agencia de noticias española EFE participó del papelón, difundiendo un cable en el que anticipaba la foto "exclusiva" de El País, luego reproducido por varios medios de todo el mundo que tampoco chequearon la información.
Tras la polémica, el matutino español publicó un comunicado en su página web, confirmando la falsedad de la imagen.
"El País retiró esta madrugada de su página web una foto que mostraba a un hombre entubado en una cama de hospital y que una agencia informativa había suministrado al periódico afirmando que se trataba de Hugo Chávez, presidente de Venezuela", señaló.
Asimismo, el diario indicó en su descargo que "en el texto que acompañaba la foto se afirmaba que El País no había logrado verificar de forma independiente las circunstancias, el lugar o la fecha en la que se había realizado la fotografía".
"Tras constatar que la imagen ofrecida no correspondía a Chávez, El País paralizó asimismo la distribución de su edición impresa y procedió a enviar una nueva edición a los puntos de venta", añadió en el comunicado, al tiempo que informó que "el incidente puede ocasionar que la edición impresa del periódico con fecha de hoy jueves 24 de enero no esté disponible en algunos kioscos, tanto en España como en el extranjero".


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sábado, 12 de enero de 2013

Venezuela: “La campaña a través de las corporaciones mediáticas es brutal e irrespetuosa para la condición humana”


(Por Lidia Fagale (*)) Son reiteradas las denuncias sobre la manipulación y la desinformación de los medios de comunicación en torno a la salud del Presidente Chávez. El tema ocupa las principales portadas de los diarios nacionales e internacionales, es noticia en las radios, en las distintas televisoras del mundo y en las redes sociales.

¿Cuáles son a su criterio los principales motivos que han dinamizado esta campaña mediática?
R: El solo nombre de Hugo Chávez es noticia. Ha causado preocupación su enfermedad y el ser sometido a varias intervenciones quirúrgicas, a todas aquellas personas que lo admiran y respetan su condición de estadista. Aquí ha entrado a pescar en río revuelto la burguesía imperial que desde hace muchos años ansía por sacarlo del gobierno, no olvidemos que organizaron un golpe de estado en el año 2002, montaron un sabotaje petrolero que produjo severas pérdidas a la economía venezolana, hicieron paros, “guarimbas”, en fin se han valido de todo lo humano y divino por sacarlo del gobierno, ahora están utilizando lo que consideran una importante vía para decir que ya no puede seguir gobernando.

La campaña a través de las corporaciones mediáticas nacionales e internacionales y las redes sociales es brutal, irrespetuosa para con la condición humana, tergiversan la verdadera situación en relación a la enfermedad del Comandante Chávez, inventan supuestos médicos, crean falsos diagnósticos y vocería familiar. Niegan la información oficial, la tergiversan y han sido recurrentes más de veintiseis reportes los que han suministrado tanto el Vicepresidente Ejecutivo Nicolás Maduro como el Ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas.

La campaña más brutal, más virulenta proviene de los medios españoles, de los cuales se hacen eco muchos otros que bailan al son de ese interés que los une y es el odio a Chávez, su único interés es sacarlo de la escena política. Chávez junto a otros mandatarios de Latinoamérica ha creado nuevas formas de organización para combatir la burguesía imperial, claros ejemplos son el ALBA, Unasur, Petrocaribe, Mercosur, Celac, instancias que dejan a un lado las arcaicas instituciones como la OEA, el ALCA que no permitían el avance de los pueblos ni alcanzar la soberanía de las naciones.

Como miembro de la Plataforma de Periodistas de Venezuela e integrante de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) ¿Considera posible superar la contra información como mecanismo de respuesta a la agenda de los que pretenden crear “opinión pública” y pasar a una ofensiva de producción de contenidos propios?.
R: No sólo se puede hacer sino que es obligatorio adelantarlo por parte de las organizaciones de periodistas. En el caso de Venezuela, las que se han creado adelantan acciones con la población para aprender a analizar de manera crítica los medios de comunicación, convertirse en verdaderos contralores y exigirle el comportamiento ético que le corresponde a los que pretenden ser verdaderos medios de comunicación. Si la guerra es mediática se combatirá con argumentos ideológicos y con mayor preparación, con mayor conciencia que, en el caso del pueblo venezolano, en los 14 años de gobierno chavista, lo ha alcanzado. Hay que intensificar la formación y los contenidos en los medios comunitarios, hay que cumplir con la Ley Orgánica de Educación que incorpora en uno de sus articulados la formación de ciudadanos críticos ante los medios de comunicación social. Hay que proseguir con la realización de foros para invitar la participación de todas las comunidades.

La salud del Presidente Chávez trasciende las fronteras de Venezuela. Su incidencia es clave para un determinado desarrollo regional que se ha asumido como alternativa política, económica y cultural por parte de varios países del continente tras el Consenso de Washington, aun reconociendo algunas intensidades distintas entre sí. ¿Existe una propuesta regional para manejar información pública con temas tan sensibles y estratégicos como este?. Puntualmente, ¿están articulados debidamente algunos medios regionales para afrontar campañas mediáticas como la que se está viviendo en torno a la salud del presidente Chávez?
R: Telesur es una fuente de información para toda la región, desde ese medio se ha intensificado la realización de programas especiales con voceros oficiales y analistas internacionales así como especialistas en la comunicación que brindan el abanico para obtener una información sin sesgo y sin líneas de gobiernos foráneos.

¿El 10 de enero es para usted una fecha clave para el futuro de Venezuela, tras la convocatoria masiva al pueblo y a varios presidentes de Latinoamérica para dar una respuesta a sectores que buscarían alterar el proceso de la Revolución Bolivariana en marcha?
R: El 10 de enero es la fecha establecida en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela para que el Presidente electo se juramente ante la Asamblea Nacional y también señala de manera muy clara que si por cualquier motivo sobrevenido no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia. Muy clara es la Carta Magna venezolana y lo expresa de manera taxativa. En el caso del Presidente Chávez es un Presidente reelecto que ya está en posesión de cargo, en este momento tiene una situación sobrevenida que es su enfermedad y goza de un permiso otorgado por unanimidad por ese Parlamento.

La derecha anda alborotada, hablan de vacío de poder, quieren ellos designar nuevo Presidente, quieren ya convocar elecciones, quieren ya convocar un paro cívico, han creado un ficticio desabastecimiento de los alimentos, quieren hacer cualquier cosa, lo que sea, para salir de Chávez pasando por encima de la propia Constitución a la que siempre han desconocido. Y no podrán, porque está un pueblo que el 7 de octubre del año que recién culminó, eligió por más del 50 por ciento de la población al Comandante Hugo Chávez. En otro reciente proceso comicial de gobernadores, de 23 estados, el chavismo ganó en 20, la derecha sólo obtuvo 3 pírricas gobernaciones, lo que demuestra su debilidad y la pérdida de credibilidad, respeto y arraigo en el pueblo venezolano. Cada vez son más despreciados por falsos e hipócritas.

¿Cuál debería ser para usted el papel de los periodistas, periodistas sociales y comunicadores populares en este complejo escenario?
R: Informar la verdad. No crear zozobra. No prestarse a ser cómplices del comportamiento de las corporaciones mediáticas, negarse a perder la credibilidad que debe tener todo periodista, tener dignidad para enfrentar las mentiras con el arma que les pertenece y es el Código de Ética del Periodista que obliga a respetar al pueblo a través de la información.

La periodista Helena Salcedo, quien hasta hace unos meses fue Directora de Radio Nacional de Venezuela nos envió el pronunciamiento y la convocatoria impulsada por periodistas, comunicadores y creadores de Venezuela, quienes iniciaron una campaña en defensa de la voluntad popular. Este es el texto completo:

“Ante la conspiración de la canalla, el pueblo creador y comunicador en lucha
En defensa de la voluntad popular
¡Todos con Chávez!
Nosotros, creadores, cultores y comunicadores populares, comunitarios y alternativos de Venezuela, denunciamos ante el país y la comunidad internacional los actos desestabilizadores que está emprendiendo la derecha venezolana, con apoyo internacional, para desconocer la voluntad popular expresada el pasado 7 de octubre en las elecciones presidenciales, cuyo resultado ratificó, una vez más, al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, en la Presidencia de la República y el proyecto político de construcción del socialismo.

Condenamos el tratamiento indignante, inhumano y morboso de la salud del Presidente Hugo Chávez, que han hecho a través de las corporaciones mediáticas siguiendo los lineamientos del Departamento de Estado de Estados Unidos y de las transnacionales interesadas en nuestros recursos naturales.
Pero de manera especial, condenamos el llamado que están haciendo los voceros de la disminuida oposición venezolana para desconocer la institucionalidad del país a partir del 10 de enero, con el falso argumento de la falta absoluta del Presidente.

En este momento, en Venezuela no hay ninguna falta absoluta ni temporal. Tenemos un Presidente en proceso de recuperación en Cuba, con un permiso autorizado por la Asamblea Nacional con votación unánime.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por primera vez escrita y aprobada por el pueblo organizado a través de un proceso constituyente, establece claramente en su artículo 231 que “el candidato elegido tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el 10 de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”.

Mediante la descontextualización y la manipulación informativa, la convocatoria a un paro cívico, la siembra de focos de violencia con mercenarios extranjeros y el llamado a la Fuerza Armada Bolivariana a desconocer la Constitución, esta oposición pretende fabricar un “hecho sobrevenido” con consecuencias catastróficas para el país. Los hacemos responsables de cualquier situación desestabilizadora que se genere y al mismo tiempo les advertimos, que estamos conscientes que su problema no se llama Chávez, sino pueblo, y que a donde los lleve su locura histórica nos encontrarán apertrechados de conciencia revolucionaria, poesía, canto y compromiso, pero jamás desarmados. Esta Revolución es nuestra y nadie nos la quitará.

Nosotros, quienes nos encontramos en el Movimiento de los poderes creadores del pueblo Simón Bolívar, manifestamos nuestro apoyo irrestricto y solidario, y nuestro amor, por el líder Comandante de la Revolución Hugo Chávez, quien ha logrado aglutinarnos alrededor del compromiso, la solidaridad, del sentimiento por la patria, la defensa de nuestra soberanía demostrando que el socialismo en el siglo XXI si es posible.

Alertamos a los organismos internacionales y llamamos a la solidaridad de todos los pueblos del mundo en resistencia y en lucha por la paz. Esta revolución ya no es sólo de los venezolanos, sino que le pertenece a todos los pueblos nobles del mundo que combaten por el amor y la justicia social.
No hay imperio, mentira ni oligarquía que logre doblegarnos.

Chávez somos todos, viviremos y venceremos! Siempre!
En correspondencia con las anteriores consideraciones resolvemos:
1.- Manifestar nuestra posición como creadores y creadoras, comunicadores y comunicadoras, junto con nuestro pueblo en pie de lucha, en defensa de la voluntad popular expresada el 7 de octubre de 2012 con la reelección del Comandante Chávez como Presidente de la República. Rechazamos cualquier interpretación de la derecha que intente desconocer la Constitución y el triunfo del pueblo.
2 Rechazar y enfrentar en el terreno de la movilización, de la creación, de la comunicación y la lucha del pueblo, todas las acciones conspirativas y mediáticas de la burguesía contra el presidente, el gobierno y la revolución bolivariana, manifestando nuestra defensa de la continuidad y avance de la revolución y todas sus conquistas.

3. Garantizar la unidad y coordinación nacional de creadores, comunicadores con el pueblo en lucha, para combatir las matrices mediáticas de los medios de la burguesía y del imperialismo contra la voluntad popular y los derechos del pueblo venezolano. Advertirles que, como lo hicimos el 13 de abril de 2002 y en la lucha contra el sabotaje petrolero, nos movilizaremos como pueblo para hacerles respetar y acatar la Constitución, y que seguiremos luchando para que los medios de comunicación no estén en manos del capital sino del pueblo organizado.

4. Sumarnos a las iniciativas dirigidas a impulsar un gran encuentro nacional de organizaciones populares para el fortalecimiento de la unidad popular indispensable en estos momentos de nuestra historia.

5. Convocar a todoas y todos los creadores y comunicadores, junto al pueblo bolivariano a movilizarnos y concentrarnos en torno a Miraflores el jueves 10 de enero en respaldo a nuestro presidente.

6. Declararnos en emergencia, al servicio de la contraloría y la inteligencia social contra la campaña de acaparamiento de productos básicos que adelantan sectores capitalistas con la pretensión de desestabilizar con fines contrarrevolucionarios, a través del desabastecimiento provocado y de una oleada conspirativa- Poner nuestras fuerzas creativas y nuestros medios de comunicación a la disposición del pueblo para las voces de alerta, las denuncias y las orientaciones en defensa de nuestra revolución.

¡Todo 11 tiene su 13!
*Periodista. Secretaria General-UTPBA
Fuente: www.utpba.org

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viernes, 26 de octubre de 2012

Venezuela: Comunicación entrecortada

(Por Hugo Muleiro). Hugo Muleiro, quien acompañó en su condición de periodista los recientes comicios venezolanos, analiza las diferencias entre la vivencia del proceso político por parte de la población y la tensión dramática construida por el conjunto de los medios de comunicación.

Los procesos políticos de cambio en varios países de América latina plantean a los medios de difusión, los convencionales y los “nuevos”, desafíos y tensiones, cuya salida o resolución son de pronóstico muy difícil. Lo que está a la vista, y pudo verificarse otra vez el 7 de octubre en Venezuela, es que los actos electorales potencian la complejidad del problema y aumentan la distancia entre la realidad y los contenidos en diarios, radios y canales de televisión, hasta volverla a veces abismal.


La participación de más del 80 por ciento de venezolanos habilitados para votar en una elección que no es obligatoria, el transcurrir normal de la jornada por encima de algunos inconvenientes aislados y un escrutinio reconocido por los actores políticos no se corresponde en nada con las tensiones profundas planteadas por buena parte de los medios opositores en vísperas del 7 de octubre.

Esa asistencia a las urnas y el respeto al resultado llevan a pensar entonces en que una porción significativa del electorado sí confía en el acto democrático que significa votar, en sus efectos y en su contexto: todo ello fue y es ignorado o negado por los medios de la derecha local y continental.

Como dice la socióloga venezolana Maryclén Stelling, aun en la derrota la coalición opositora consiguió un avance en su caudal electoral, después de una campaña en la que realizó actos multitudinarios. El candidato, Henrique Capriles Radonski, obtuvo ese capital político con un discurso que, exceptuando algunos intercambios agresivos directos con el presidente Hugo Chávez, no se sustentó en la irritación sin límite ni en la amenaza del desastre final e inminente, tal como es planteada con frecuencia por los medios que combaten al gobierno.

A partir de una base minoritaria asegurada, opositora permanente a Chávez, la coalición que respaldó a Capriles Radonski consiguió adhesiones entre quienes debían decidir si optaban por él o por su adversario. Esto equivale a decir que tuvo “audiencia” entre sectores que no estaban cautivos del mensaje mediático más rabioso, el que por ejemplo por boca del otrora dirigente progresista Teodoro Petkoff usó la tribuna del canal Globovisión en las postrimerías de la campaña para llegar al ridículo de negar la reducción de la pobreza en Venezuela, los avances en la superación del analfabetismo o la construcción de viviendas.

Esto abre una hipótesis que excede inclusive a Venezuela: la construcción de alternativas políticas a los gobiernos de la región es insatisfactoria si se sustenta únicamente en una descripción de la realidad y unas campañas hostiles que numerosos conglomerados mediáticos acometen ajustándose a la medida muy restringida de sus intereses empresariales específicos. Los dirigentes que se apegan a esta mecánica como único recurso para alimentar sus proyectos corren el riesgo de quedarse sin nexo con las sociedades y pueden caer, como hemos visto, en el esperpento de negar resultados incontrastables, o en el de quedar asociados a maniobras y sobreactuaciones televisadas que, por su inconsistencia, se esfuman en un suspiro.

Periodistas que fuimos parte del acompañamiento internacional de los comicios en Venezuela dijimos en nuestras conclusiones que la jornada electoral no expresó, ni siquiera en mínima proporción, la tensión dramática expuesta por el conjunto de los medios de difusión. Hubo allí una distancia palpable y evidente, que involucra a defensores y detractores del gobierno que intervienen en la comunicación.

Siguiendo esta línea, queda espacio para pensar en que unos y otros les hablan habitualmente a sus audiencias “duras”, a los incondicionales de sus posiciones y enunciados, de alguna manera a sus “militantes”.

Como sucede en parte en la Argentina, porciones muy significativas de los espacios mediáticos que en Venezuela se destinan a la defensa del gobierno de Hugo Chávez están enfocados en la tarea fatigosa de desmontar cotidianamente operaciones de los conglomerados privados dominantes. Asumiendo que se trata de una tarea que es legítimo y necesario acometer, parece a la vez claro que no llega a tomar la envergadura de una construcción propia, no atada a la iniciativa del “otro”. En contraposición, el anuncio ininterrumpido de desastres y catástrofes, la presentación permanente del apocalipsis, tiene a su vez audiencia limitada, aunque con un núcleo fiel y constante.

Parece posible afirmar entonces que el intento de dirimir la disputa por el poder a través de este sistema de ataque y defensa en los medios de difusión crea, paradójicamente, una crisis de comunicación con sectores significativos de la sociedad.

* Periodista, secretario de Comunicadores de la Argentina (Comuna).

Fuente: Página/12

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martes, 9 de octubre de 2012

Chávez, los mentirosos y el Infierno del Dante

(Por Atilio Boron).En La Divina Comedia Dante Alighieri describe con artesanal minuciosidad los diferentes círculos del Infierno. Son nueve, pero nos interesa el octavo porque es el que está destinado a castigar a los mentirosos, entre los cuales sobresalen los malos consejeros, los charlatanes y los falsarios, gentes que mienten a sabiendas y sin escrúpulo alguno. Si el gran florentino tiene razón en su descripción las recientes elecciones venezolanas sumaron una enorme cantidad de candidatos a penar para siempre en ese círculo infernal. Pocas veces nos tocó soportar tanta cantidad de mentiras como las que leímos y escuchamos en estos días. La “dictadura chavista”, “ataques a la libertad de expresión” en la República Bolivariana, el “fraude electoral” fueron algunas de las más recurrentes en el fárrago de acusaciones descargadas sobre Chávez con tal de impedir su inexorable victoria.

¿Por qué tanto odio, tanta sed de venganza que hizo que políticos y comunicadores sociales que supuestamente deberían caracterizarse por su equilibrio y sensatez se convirtieran en voceros de las peores calumnias en contra de este personaje? La razón es bien sencilla: mienten porque los intereses de clase que representan, asociados a –y articulados políticamente con- los intereses imperiales exigen borrar al chavismo de la faz de la tierra, y para ello cualquier recurso es válido.

Tampoco se toman la molestia de informar que de los 111 canales de televisión existentes en Venezuela sólo 13 son públicos, y que tienen una audiencia de apenas el 5.4 por ciento como lo demostraran Jean-Luc Mélenchon e Ignacio Ramonet en una nota reciente. Y en los medios gráficos la situación es aún peor, porque el 80 por ciento está en manos de una oposición radicalmente enfrentada al gobierno. Diarios que, como los dominantes en la Argentina, violaron la veda electoral venezolana propalando subrepticiamente versiones vía twitter en los que aseguraban el triunfo irreversible de Henrique Capriles. Patricia Bullrich, una diputada argentina “tuiteaba”, con base en esas fuentes, “ 52.8 Capriles, 47.2 Chávez” y Federico Pinedo, otro diputado argentino, escribía alborozado “Gana @Capriles!”. Ninguno de los dos pidió perdón por haber engañado a miles de personas con tamañas falsedades. Es más, en declaraciones posteriores se enorgullecen en haber actuado como lo hicieron librando, como estaban, un duro combate en contra de la “tiranía chavista.”

Venezuela, que encierra en sus entrañas las mayores reservas petroleras de la Tierra, es una presa que suscita los apetitos incontenibles del imperio, impaciente por reapropiarse de lo que una vez fue suyo y dejó de serlo por obra y gracia de Chávez. Como se trata de un propósito inconfesable, por ser un simple acto de latrocinio, se requiere apelar a retorcidos argumentos para que el delito aparezca como un acto virtuoso.

Por eso los mentirosos tienen que decir que el chavismo instauró una "dictadura" en un país que desde 1999 hasta ayer convocó a su población a las urnas en quince oportunidades para elegir autoridades, diputados constituyentes, miembros de la Asamblea Nacional o para refrendar con el voto popular la nueva constitución o para decidir si se le revocaba o no el mandato al presidente.

De las 15 contiendas electorales Chávez ganó 14 y perdió una, el referendo constitucional del 2007, por menos del 1 por ciento de los votos, y de inmediato reconoció la derrota. Curiosa "dictadura" que obra de esa manera, como lo recordara Eduardo Galeano hace ya unos años. No sólo eso: resulta que esta "dictadura" extendió los derechos políticos (amén de los sociales y económicos) como jamás antes lo habían hecho los regímenes supuestamente democráticos que gobernaron Venezuela desde el Pacto de Punto Fijo de 1958 instaurando una insípida alternancia sin alternativas entre democristianos y socialdemócratas que murió de muerte natural en 1998.

Cuando Chávez llega al poder, en febrero de 1999, uno de cada cinco venezolanos mayores de 18 años no existían políticamente: no podían votar porque no se los inscribía en los padrones y ni siquiera poseían documentos de identidad. Hoy la "dictadura" chavista redujo esa cifra al 3.5 por ciento. Además, en la Cuarta República (1958-1998) el abstencionismo de quienes sí podían votar fluctuaba en torno al 30 o el 35 por ciento llegando, según lo afirmara Daniel Zovatto, director del Observatorio Electoral Latinoamericano, a picos del 80 por ciento en la década del sesenta.

En la elección del pasado 7 de octubre se registró la más alta tasa de participación, con una abstención de apenas el 19 por ciento. Por si lo anterior fuera poco, mientras en la “ejemplar” democracia norteamericana se vota en un día hábil (el primer martes de noviembre, año por medio) y la tasa de abstención ronda el 50 por ciento, en la "dictadura" chavista se lo hace en días domingos y con transporte gratis para que todos puedan acudir a los centros de votación. Fue por eso que el ex presidente Jimmy Carter aseguró que el sistema electoral de la Venezuela bolivariana es mejor que el de Estados Unidos y uno de los mejores del mundo. Sin embargo, los condenados al octavo círculo del infierno insisten en que lo que hay es una "dictadura" y que lo que faltan son libertades.

Su servil empecinamiento se refleja también en sus constantes críticas a los supuestos límites a la libertad de expresión en Venezuela: era ridículo, y hasta daba un poco de lástima, ver a esos severos custodios de la libertad de expresión denunciando públicamente las supuestas limitaciones a tan fundamental derecho sin que nadie en Venezuela interfiriera en su labor.

¡Decían públicamente y a los gritos que no había libertad! ante la mirada entre socarrona y perpleja de venezolanos que no entendía lo que proclamaban estos energúmenos en plena calle y a la luz del día. Basta con ojear los periódicos venezolanos para comprobar el tenor de las feroces críticas y perversas difamaciones que disparan a diario en contra de Chávez y su gobierno. Por supuesto, estos santos varones (y beatas mujeres) que fueron a la patria de Bolívar a custodiar la amenazada libertad de expresión jamás se inquietaron o manifestaron la menor preocupación por los 25 periodistas asesinados por el régimen títere que el imperialismo norteamericano instaló en Honduras luego del golpe de 2009.

Contrasta con estas infames actitudes la seriedad, neutralidad y el profesionalismo del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, un organismo público con representación multipartidaria, que tal como lo había anticipado sólo comunicaría los resultados de las elecciones cuando las tendencias del voto fueran irreversibles. Así lo hizo unas pocas horas después de terminado el comicio cuando un 90 po rciento de las actas confirmaba una ventaja inalcanzable a favor del presidente Hugo Chávez (con 54 por ciento de los votos), misma que se amplió hasta llegar al 55 por ciento al finalizar el escrutinio. Con una diferencia de más de 1.600.000 votos la discusión sobre el fraude tuvo que ser discretamente archivada. Mejor no pensar en lo que hubiera sido el escenario si Chávez triunfaba con por un 2 o 3 por ciento de los votos.

Desilusionados y derrotados, los voceros del imperio sacaron de la manga el nuevo tema con el cual acosar a la Venezuela bolivariana: la salud de Chávez. Las usinas del imperio se encargaron de reconfigurar la agenda, y seguramente insistirán con este asunto mientras buscan nuevas formas de desestabilizar a su gobierno. Ya antes habían aludido a esto, pronosticando como decía la presentadora de CNN, Patricia Janiot, que a Chávez le quedaban entre 9 y 12 meses de vida. Esa fue una de las hazañas del venezolano: derrotar al cáncer. La otra: sostener una enorme inversión social que cambió para siempre las condiciones de existencia -tanto objetivas como subjetivas- de las clases populares, más allá de la necesidad, reconocida por Chávez, de mejorar la gestión de la cosa pública.

Derrotados en las elecciones ahora vuelven a la carga porque el líder bolivariano ha demostrado ser un formidable aglutinador de la tradicionalmente dispersa dirigencia latinoamericana, lo que le ha permitido neutralizar con eficacia la regla de oro de cualquier imperio: “divide et impera”, como enseñaban los romanos. Y ese sí que es un pecado imperdonable, que merece mucho más que descender al octavo círculo del Infierno para hacerle compañía a tantos pseudo-periodistas (en realidad, publicistas de grandes empresas que utilizan los medios de comunicación para facilitar sus negocios) y supuestos republicanos cuya preocupación excluyente es garantizar la continuidad de la dictadura -aunque se vista con ropajes democráticos- del capital.

El pecado de Chávez, murmuran por lo bajo (y a veces lo vociferan, como lo hace el impresentable Mitt Romney) es intolerable e imperdonable, y habrá que acabar con él cuanto antes. Ignorante de las leyes que rigen la dialéctica histórica la derecha cree que la larga marcha de Latinoamérica y el Caribe hacia su segunda y definitiva independencia es la obra maléfica de algunos espíritus malignos, como Fidel, el Che y Chávez. Parafraseando aquel célebre título del discurso de Fidel en el juicio por el Moncada, a la derecha imperial y sus voceros locales “la historia los condenará.”

- Dr. Atilio Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina http://www.atilioboron.com

Fuente: www.alainet.org

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sábado, 29 de septiembre de 2012

La campaña de los medios de comunicación españoles contra Chávez y la preparación del día después

 

A pocos días de una trascendental elección presidencial en Venezuela, que también impactará fuera de sus fronteras, compartimos un análisis mediático sobre el tendencioso discurso de la prensa española. El artículo repasa las estrategias, formas y lógicas que emplean los grandes medios para intentar erosionar la figura de Chávez y el proceso bolivariano. El trabajo corresponde a Ángeles Diez Rodríguez, Dra. en Cc. Políticas y Sociología y Profesora de la UCM, y fue levantado por el portal Cubadebate.cu entre otros.


Es de sobra conocido que los medios no son neutrales, aunque quisieran, no podrían serlo porque los medios tienen dueños y/o porque sirven a unos intereses. El problema estriba en cómo se ocultan y camuflan esos intereses y cuál es la intencionalidad de este ocultamiento, es decir, la lógica que lo guía. Desvelar la forma en que nos venden un producto o una ideología es la vía para protegernos ya que nos permite desentrañar la estrategia de manipulación y los objetivos que pretende alcanzar dicha estrategia.
La información es el camuflaje perfecto de la propaganda, el ropaje que mejor oculta su finalidad disciplinante y, como diría Gramsci, la reproducción de la ideología dominante. La información es una mercancía más en el mercado de las audiencias. Es gracias a este formato periodístico que los medios se parapetan tras una máscara de servicio público. Pero ni todo es información ni todo es periodismo. No obstante, en las campañas electorales es relativamente fácil desenmascarar qué hay detrás de la mercancía “información”. Porque es en ellas donde los medios de comunicación masivos se muestran más abiertamente como lo que son: sujetos políticos que toman parte en la disputa por el poder, contendientes en la lucha encarnizada por garantizar la reproducción del sistema, arietes que despejan el campo de batalla para hacer más fácil la victoria de sus señores.

En el caso de las próximas elecciones presidenciales en Venezuela, que se celebrarán el 7 de octubre, las empresas mediáticas españolas están mostrándose especialmente activas. No se trata sólo de intereses específicos con las corporaciones norteamericanas y latinoamericanas afines sino de la guerra abierta contra un proyecto nacional de recuperación de la soberanía y dirigido a los más pobres: la revolución bolivariana. Forma parte de la naturaleza del imperialismo estadounidense y del colonialismo europeo impedir que prospere cualquiera de los procesos latinoamericanos en curso como así lo atestigua la larga guerra contra Cuba que no cesa.

Desde febrero los medios españoles, públicos y privados, hacen campaña contra Chávez y a favor de Capriles

No hemos realizado un exhaustivo estudio, pero sin duda el repaso más somero a la prensa y los medios televisivos nos aporta argumentos contundentes para afirmar que desde febrero los medios de comunicación españoles están haciendo campaña contra Chávez y a favor del candidato de la oposición.

Esta campaña de propaganda que se esconde tras la apariencia de información no ha sido improvisada. De hecho arranca con la presentación de las primarias de la oposición construyendo adecuadamente la imagen del triunfador H. Capriles, un hombre totalmente desconocido para el público europeo y probablemente el estadounidense. No ha sido necesario hablar del perfil del presidente Chávez pues ha bastado con seguir alimentando una imagen ya construida durante años: populista (término que en Europa es negativo), dictador, agresivo, fanático, dogmático, frívolo, machista, etc.

Las elecciones en Venezuela han sido planteadas sistemáticamente por los medios como si se tratara de una contienda bélica. No es que no lo sea ya que lo que está en juego es precisamente la posibilidad de continuar un proceso de hegemonía del pueblo frente a al dominio de la burguesía, pero no cabe duda de que lo que en otros países se describe como campaña electoral, competición entre candidatos, etc. aquí aparece como enfrentamientos violentos, es decir, chavismo contra oposición (por este orden). La inversión causa-efecto es una de las técnicas de manipulación más habituales en relación a Venezuela: un enfrentamiento que es resultado de las provocaciones, un comentario del presidente Chávez que responde a un insulto o una amenaza, en los medios, se convierte en la causa de las denuncias de la oposición en vez de un efecto. No se informa sobre una campaña sino que se habla de un enfrentamiento Chávez-oposición y por supuesto se toma partido desde el pistoletazo de salida.

Una vez elegido el candidato de la oposición hay que construir su imagen en contraposición a la del presidente Chávez en todo lo negativo que a éste se le supone, e igualando al presidente en todos sus méritos reconocidos incluso por la oposición.

Tenemos por ejemplo el siguiente perfil que hizo El País el 13 de febrero: “Henrique Capriles Radonski habla poco y habla despacio. Cuando lo hace, mueve las manos como si sostuviera un grano de arroz entre el pulgar y el índice derechos. “Yo he sido el alcalde de todos. Soy el gobernador de todos. Y quiero ser el presidente de todos los venezolanos, de los que piensan como yo y de los que piensen distinto a mí”, dijo Capriles el 4 de diciembre de 2011”. En esta descripción está claro que se resalta la forma de hablar “despacio”, frente a la imagen proyectada de Chávez, hablador en sentido muy negativo; o se insiste constantemente en la idea de unidad repitiendo que sería un “presidente de todos”, no sólo de los que le votan, es decir, se acusa implícitamente a Chávez de gobernar solo para los chavistas. La descripción de Capriles continúa resaltando su interés por la política desde los 11 años, su percepción sobre el desgaste de los partidos políticos, la vocación humanista de su partido, su interés por lo social “economía social de mercado”, e incluso se destaca que dentro de la coalición que le ha llevado a ser candidato hay partidos “ex aliados del chavismo”; todo ello con el objetivo de camuflar la realidad de un proyecto conservador y liberal. Otros artículos insisten en el “programa de Capriles” y en la unidad, ambos elementos para evitar que el público relacione el dato objetivo de una oposición compuesta por 21 partidos con la falta de unidad, y cuyo único programa es oponerse a Chávez. Se presentan, pues, los méritos de H. Capriles muy próximos a los rasgos fuertes del presidente. Por supuesto a veces se miente, otras sólo se ocultan datos y la mayoría de las veces se induce a ideas erróneas.

No se trata aquí de revisar todo lo aparecido hasta el momento, basten algunos titulares de los medios escritos. Todos ellos suficientemente ilustrativos de la posición elegida por los medios escritos españoles para hacer campaña a favor de la oposición . En el caso de El país y muy en su línea tradicional, se opta en general por desacreditar a Chávez, por sembrar la duda sobre los sondeos que le dan ventaja, por insistir en su enfermedad para sugerir su incapacidad para seguir gobernando, por reproducir una imagen de incertidumbre en relación a su figura.

En el caso de El país podemos destacar los siguientes:

· Chavez, Capriles, el pronóstico imposible (14/2/12)

· Chávez insulta al candidato Capriles y le cita para el combate electoral (17/2/12)

· La recaída de Chávez lleva a Venezuela a la incertidumbre (22/2/12)

· El presidente gobierna Venezuela con control remoto desde Cuba (2/3/12)

· El chavismo busca relevo para Hugo Chávez (30/4/12)

· Chávez rechaza un debate electorar con Capriles porque es “la nada”. (19/6/12)

· Entre la patria de Chávez y el progreso de Capriles (8/8/12)

En el caso de El mundo también se recurre a la figura del presidente Chávez para ahondar en la imagen previamente construida y que Capriles emerja como un candidato fiable, educado, moderado y con preocupación por lo social. Una imagen que se construye siempre por oposición a la del presidente. Destacamos los siguientes titulares:

· La promesa electoral de Henrique Capriles: construir 2.000 escuelas (21-9-12)

· Capriles reta a Chávez a un debate para que el país escuche ‘propuestas’ no ‘insultos’ (17-9-12)

· El presidente Chávez insta a los ricos a apoyarle o a enfrentarse a una ‘guerra civil’ (10-9-12)

· ‘Hugo Chávez ha utilizado la división como mecanismo para perpetuarse’ (2-9-12)

· Capriles no sabe si el plan de atentar contra él es ‘advertencia o amenaza’ (21-3-12)

Para el periódico ABC con una línea editorial todavía más conservadora y dirigiéndose a un lector menos atento a la actualidad internacional que a la nacional, se centra en la construcción de la figura de Capriles, su imagen joven y dinámica, su actitud emprendedora, con iniciativa y dialogante. La desacreditación del presidente Chávez viene de la mano de su dispendio económico, su beligerancia. El periódico da muestras a menudo de racismo ahondando en su origen familiar, se le acusa de golpista y antidemócrata.

· Capriles: Chávez “regaló” a otros países casi 170.000 millones de dólares (3-9-12)

· Capriles desafía a Chávez a un debate previo a las elecciones (17-9-12)

· Capriles lanza el guante del debate a Chávez (8-9-12)

· Capriles acusa al Gobierno de hacer una «guerra sucia» en su contra (12-9-12)

El artículo cumbre de esta campaña es muy reciente, apareció el 22 de septiembre con el siguiente titular “Chávez moviliza una red de comandos armados para controlar una eventual votación adversa”. Todo el texto se apoya en el sensacionalismo, la ocultación de fuentes (dice obtener la información de “documentación interna” a la que ha tenido acceso el periódico, de coronel del ejército que pide anonimanto, etc), la interpretación a conveniencia de la supuesta documentación secreta ya que no parece convencer al periódico cualquier otra explicación relacionada con la seguridad del proceso electoral, para el ABC no cabe otra que un intento golpista del propio presidente a través de “comandos armados”; por supuesto la proliferación de números y siglas que confunden al lector pretenden dar una imagen de una información fiable ya que aparentemente maneja muchos datos y hay entrecomillados que sugieren citas textuales. Sin embargo, nada de los que relata el diario está fundamentado o avalado, es sobre todo antiperiodismo, no se da una noticia sino que se cuenta una historia para provocar una reacción.

Pero estos tres medios no son públicos, difícilmente ocultan sus intereses y su afán partidista e intervencionista. Ocurre, que la misma situación se da en medios públicos como RTVE que son pagados de nuestros impuestos y se les supone cierto equilibrio y controles pues son un servicio público. La realidad es que aun siendo públicos no existe ningún control por parte de la ciudadanía y su papel acaba siendo complementario del de los medios privados.

En la Televisión española hay un intento de no utilizar determinados lenguajes, o expresiones tan abiertamente antichavistas, así que la estrategia que se ha utilizado no es la de hacer campaña contra Chavez sino hacer campaña a favor de Capriles. Se dio una cobertura muy amplia a las primarias de la oposición y a la elección de Capriles. Sorprendentemente la cobertura fue casi igual que en las primarias estaounidenses.

Nos encontramos en su Web distintas noticias extraídas de EFE y un reportaje que se emitió el 13 de febrero en un informativo como si se tratara de una conexión en directo con el corresponsal en Caracas. Se puede ver en Internet con el siguiente titular:

“El gobernador Enrique Capriles será el rival de Hugo Chavez en las presidenciales de Venezuela”

Esta noticia contiene todos los elementos para que podamos desenmascarar la estrategia mediática de cara las próximas elecciones, toda ella cubierta de un ropaje informativo que al espectador le de la sensación de neutralidad.

Aparentemente da la noticia de la elección de Capriles en las primarias pero el formato y el montaje nos dicen que se trata de un reportaje realizado con anterioridad para la ocasión aunque aparezca como conexión en directo.

La noticia se inicia con la voz en off del periodista que dice:

-“el hombre que anoche estalló de alegría en un escenario, el hombre que arrasó en las primarias de la oposición y que emprende el camino para enfrentarse a H. Chávez ha pasado más tiempo en la calle que en los escenarios”.

Las imágenes que vemos es a un Capriles vestido informalmente primero siendo vitoreado como si estuviera en un concierto, se nos dice que arrasó y se nos da a entender con los planos generales cerrados que hay mucha gente, luego aparecen imágenes saludando en la calle, caras de niños. La voz del periodista dice que inaugura escuelas, y que Capriles dice que en la educación está el futuro de Venezuela. Después el candidato aparece sentado, con un traje formal, sin gorra, hablando como en una entrevista y diciendo:

- “la educación ha de tener un rol fundamental en la construcción de esa Venezuela de progreso”,

Después el locutor dice “educación y ayuda a los más pobres, Capriles no quiere acabar con las misiones sociales de Chávez pero sí perfeccionarlas para no crear ciudadanos dependientes y tiene un modelo en el que fijarse para reducir la pobreza”;

De nuevo aparece Capriles en esa entrevista personal diciendo:

“cuando a mi me preguntan cuál es su modelo, yo digo, mire ahí está Brasil. Yo soy un seguidor del modelo que se ha desarrollado en Brasil”.

El periodista vuelve a intervenir en off sobre un fondo de militares marchando, armados, con la cara pintada, con trajes de campaña y gritando, en una imagen un tanto agresiva para nosotros; hace la introducción a las palabras del entrevistado diciendo:

“Capriles tiene claro el papel del ejército”;

y se da paso a la entrevista grabada que dice “un ejército al servicio de los venezolanos no unas fuerzas armadas al servicio del gobierno de turno”.

Luego el periodista: “y este es el país con el que sueña”; otra vez Capriles:

“una Venezuela, primero unida; estamos cansado de la división, de la confrontación, ningún país dividido avanza”.

Finalmente el periodista, Luis Pérez, finaliza el reportaje diciendo: “Sin embargo a Capriles le queda ahora lo más difícil, una dura y larga campaña electoral de casi ocho meses y una cita en las urnas con el presidente H. Chávez que sigue siendo un hombre muy popular en su país”.

Este es un reportaje paradigmático. No informa de la elección de Capriles, de quienes eran los otros candidatos a liderar la oposición, no nos explica por qué ha sido seleccionado Capriles, no nos habla de la oposición. El reportaje está montado como un vídeo de propaganda de lo que será la campaña contra Chávez. Se recogen cuidadosa y sintéticamente todos los tópicos de la estrategia de campaña y sorprendentemente son los mismos que destacan los medios privados:

- la cercanía de Capriles al pueblo,

- el mantenimiento de las misiones, especialmente la educación,

- el modelo de progreso brasileño (contrapuesto a un modelo liberal),

- el ejército al servicio del pueblo,

- la unidad,

- la no confrontación.

En realidad este no es un reportaje, ni se trata de una conexión en directo con un corresponsal, ni está improvisado. Las imágenes seleccionadas, los cortes de la entrevista a Capriles, el pie introductorio que hace el periodista en cada uno de los cortes, la selección de los temas… todo está al servicio de la campaña de Capriles. Se trata de un spot publicitario de campaña.

Se hace campaña contra Chávez para allanar el terreno a una oposición golpista

La pregunta que me parece relevante es acerca de la coincidencia en el enfoque, unos medios abiertamente contra Chávez, otros a favor de Capriles, todos configurando una imagen negativa del presidente Chávez y prestándose a la inversión causa-efecto. La confrontación, la beligerancia, la inestabilidad lleva causándola la oposición años y sin embargo se achaca a Chávez. Da igual que se trate de medios privados o públicos, de información escrita o televisada.

Las noticias se instalan en la lógica amigo-enemigo pero en realidad el enemigo no es estrictamente Chávez aunque sea la imagen que focaliza todos los ataques, el enemigo es el proyecto bolivariano (un proyecto soberanista, de independencia nacional y a favor de los pobres). Esta guerra de larga duración contra Venezuela tiene como abanderados a los medios porque son los que preparan las conciencias, los que minan la moral del “enemigo”, los que “alientan a las tropas propias”, los que, en el caso que nos ocupa, llevan tiempo preparando el terreno por si la oposición decide no aceptar el resultado electoral y lanza un nuevo golpe. La experiencia anterior ha permitido diseñar una nueva estrategia, más afinada, que permitirá a los ciudadanos españoles aceptar el hecho de un golpe contra Chávez como probable e inevitable pues: se trata de un país dividido, enfrentado, militarizado y con un presidente con ínfulas dictatoriales.

También puede ocurrir, este sería un escenario menos dramático, que la oposición que respalda a Capriles perdiera con demasiado margen y no tuviera la suficiente credibilidad para impugnar las elecciones, entonces, se necesitaría tener el terreno preparado para la justificación de la derrota y la culpabilización del “violento chavismo”, a la espera de otra ocasión más favorable y con mayor acumulación de arsenal mediático.

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