miércoles, 17 de junio de 2015

La Argentina en la vanguardia regional de empresas tecnológicas

La firma nacional Taringa es la única aplicación latinoamericana que se encuentra en el Top 50 del mundo. Los principales inversores globales ponen sus ojos en el talento creativo de los "startaperos" locales. El país forma, junto a Brasil y Chile, el principal polo de crecimiento en esta industria.

"La idea surgió de una doble casualidad", relata Sebastián Cadena. "Mi socio leyó en una nota que las empresas perdían hasta un 8% de la facturación al gestionar mal el cobro mediante tarjetas bancarias y yo, por propia experiencia, sabía que los pequeños comercios gastan muchísimo tiempo organizando y controlando este tipo de facturación." Y la necesidad se convirtió en oportunidad.

"Desde que vimos que existía la tecnología para controlar todos los pasos de pago supimos que la idea podía ser una realidad." El resultado es Increase, una aplicación que permite a los comerciantes conocer, en tiempo real, todo lo relacionado con el cobro mediante tarjetas. "Desde febrero incrementamos nuestros clientes un 100% cada mes." "Las previsiones para dentro de un año es gestionar más de 8000 terminales y aumentar la plantilla a 30 trabajadores (hoy son nueve)."

Según consignó Tiempo Argentino, el concepto de startup (literalmente empezar arriba) ha cambiado. No hace mucho, el término aludía a empresas de cualquier tipo con gran proyección de crecimiento a corto plazo. Hoy, la mayor parte de estas empresas se mueven en la red; son compañías de tipo tecnológico que "vienen a cubrir un hueco o a resolver un problema", comenta Natalia Tamayo, portavoz de Startup Buenos Aires, una plataforma que difunde y promueve la actividad de este tipo de empresas. "Los 'startaperos' son personas que piensan en grande y a muy corto plazo. Esto provoca un altísimo índice de fracaso, pero los éxitos suelen ser muy importantes", destaca.

Necesidad y oportunidad son las claves que explican este fenómeno que, en Argentina, crece "de manera exponencial". Detrás de cada uno de estos proyectos se encuentran emprendedores con un altísimo perfil tecnológico que son auténticos analistas de pequeñas necesidades que pueden ser suplidas a través de las nuevas tecnologías. "Lo típico es llegar a la conclusión de que puedes crear una herramienta que sea sencilla de usar y barata para la gente", explica Tamayo. Los sectores de actividad son inmensos; desde sitios de compra a guías turísticas pasando por portales de restauración, aplicaciones médicas o gestores de redes sociales.

La empresa cordobesa Social Tools es un buen ejemplo. El origen de este éxito argentino fue una modesta agencia de publicidad y marketing creada por un publicitario y un diseñador gráfico que prestaba servicios en Córdoba. "En un momento nos dimos cuenta de que la mayoría de los clientes nos pedían crear concursos y promociones a través de las redes sociales. Y empezamos a ver que este mismo problema lo tenían otras empresas en el resto del mundo", comenta Lucas Emma, socio fundador de la compañía. El chispazo fue ver que, a través de desarrollo informático, era posible crear una herramienta digital que permitiera la gestión de redes sociales y la creación de estas promociones de manera fácil y rápida. "Entonces pasamos de ser una empresa de servicios a una empresa que oferta productos."

Los números varían y hablar del total de startups que están activas en la Argentina es una quimera. "Sólo en algunos países asiáticos hay datos fiables", informa Tamayo. Pero hay varios rankings internacionales que miden la popularidad de estas herramientas digitales y, en consecuencia, su posición en el mercado. Y Argentina es el único país de la región que sitúa a una de estas aplicaciones entre las 100 primeras. Según el portal "startup ranking", Taringa ocupa el puesto 39 del mundo. Esta clasificación tiene en cuenta parámetros como el número de usuarios, la influencia en redes sociales y su repercusión global. Para encontrar la siguiente aplicación latinoamericana hay que bajar hasta el puesto 185 con la brasileña Skoob; La chilena chevereto es la número 403; la colombiana Pulzo, la 419; la uruguaya Feng Office, la 1186…

El secreto del éxito de este portal argentino, que cuenta con más de 27 millones de usuarios registrados es "haberle dado la vuelta al concepto de red social", desvela Matías Botbol, socio de la empresa. "Taringa es un lugar dónde la gente comparte información que considera importante y puede ser útil para otros usuarios con independencia de que sean amigos." Y ahí reside la clave. El flujo de información crea una segmentación por temas y usuarios que explotan desde el punto de vista publicitario. "Es una plataforma que llega a mucha gente y brinda la oportunidad de insertar publicidad de manera segmentada en base a los contenidos o al perfil de los usuarios. Si hay una información que habla de autos, tenemos la oportunidad de insertar publicidad sobre autos; si un cliente quiere segmentar su campaña para el público de un determinado país también podemos hacerlo", explica Botbol. Y la cosa funciona. Taringa no deja de crecer y la empresa mantiene, en estos momentos, 40 puestos de trabajo.

El crecimiento a corto plazo es el nexo de unión de este tipo de emprendedores. "Son personas que imaginan grandes negocios para que funcionen a nivel global", dice Lorena Suárez, "country manager" de Wayra Argentina, un acelerador de empresas tecnológicas vinculado a Telefónica. La mecánica de estos aceleradores es sencilla; aportan capital y acompañan a las empresas durante sus primeros meses de vida hasta que éstas ya pueden funcionar por sí mismas. Según explica Suárez, el emprendedor argentino piensa en grande. "En Wayra teníamos la hipótesis de que había talento emprendedor en el país y en estos últimos años analizamos más de 5000 proyectos. Eso nos indica que existe un volumen grande de emprendedores desarrollando soluciones digitales en distintas industrias." Según Lorena Suárez, el apoyo de este tipo de aceleradores es crucial para la expansión de las empresas.


De la mano de Wayra, Social Tools logró "escalar tanto a nivel de clientes, como de mercados", indica Lucas Emma. Al principio, el objetivo fue Latinoamérica, pero "vimos como crecíamos y empezábamos a tener clientes de otras partes del mundo". Este proceso de crecimiento llevó a esta empresa cordobesa a comprar Postcron, una compañía holandesa que ha multiplicado la capacidad de negocio de estos argentinos que, en apenas dos años, han pasado a "gestionar, más de 2 millones de cuentas en 170 países". "Este nivel de clientes sería algo impensable para una empresa de servicios; pero a través del desarrollo de software es totalmente posible y superable, porque nuestra idea es seguir creciendo", comenta. Pero no es el único caso; Taringa ya piensa en implementar su red social en otros idiomas e Increase ya ha dado el salto a Chile y pone sus vistas en el mercado brasileño donde el número de terminales de tarjetas bancarias "multiplica por diez a los existentes en la Argentina".

Fuente: InfoNews

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