jueves, 11 de julio de 2013

Medios de comunicación: Pornografía y periodismo

Dos contribuciones al debate sobre el manejo periodístico del asesinato de Angeles Rawson. Los docentes e investigadores de la UNQ Alejandro Kaufman y Esteban Rodríguez analizan desde la perspectiva de derechos de los niños, jóvenes y mujeres, reclamando la adopción de protocolos que encuadren las prácticas periodísticas.

A casi dos años del secuestro y homicidio de Candela Rodríguez, de 11 años, el asesinato de Angeles Rawson, de 16 años, repuso el problema del tratamiento de la violencia de género y contra la infancia por parte del periodismo. Los dos conmovedores casos saturaron las pantallas hasta el abuso. No sólo hubo hipótesis demonizantes, infundadas y estigmatizantes (violando el derecho a la presunción de inocencia); se filtraron imágenes y testimonios cuando existía todavía secreto de sumario (violando el derecho al debido proceso), sino que se sobreexpusieron a los familiares y amigos de las víctimas, manipulando su dolor (violando los derechos a la intimidad y no recibir maltrato). Naturalizaron la violencia de género cuando la erotizaron, como hizo el diario Muy del Grupo Clarín pero también –casi todos– quienes exhibieron contenedores o bolsas de residuos al lado de las otras imágenes privadas tomadas de las redes sociales, con las niñas posando para sus seres queridos. La edición insinuaba que se había tirado a las mujeres a la basura: imágenes de niñas muertas devenidas en acto sexual público “soft”. En todos los casos se afectaron los derechos a la imagen propia, el honor, la calidad informativa, los derechos de las niñas y niños reconocidos por distintos instrumentos internacionales.

El amarillismo es algo más que sensacionalismo porque se inspira en la pornografía, abreva en sus códigos. El código pornográfico invisibiliza la violencia de género (el femicidio) y subyuga a la mujer a través del exhibicionismo obsceno. En lugar de la segmentación dirigida hacia audiencias parcelares en un marco plural –siempre objeto de debate–, se produce una pauta uniforme y de hecho obligatoria en la mayor parte de la esfera pública. En ello se verifica el maltrato hacia toda una sociedad que no consigue distinguir entre opción y abuso.

El tratamiento pornográfico censura a la mujer cuando la cosifica, desautoriza y subordina a los parámetros de la hegemonía masculina. Descalifica, encarniza y fragmenta, pone a la mujer de rodillas, la transforma en orificios y secreciones. La mirada del periodismo pornográfico ofrece un cuerpo sin rostro, recortado a sus partes erógenas. Un cuerpo con agujeros es un cuerpo sumidero, que dispone a la mujer para ser ultrajada, arrojada, desechada. La dominación masculina tiene la palabra, lleva la voz cantante, y lo que decide (impera y ordena), incluso a través de las imágenes seleccionadas, corrobora el punto de vista prevaleciente. La pornografía profana el cuerpo y declina la subjetividad. Como operación política expropia toda soberanía cuando impone una fijación sobre el cuerpo fragmentado, el cuerpo-orificio.

La pornografía, incluso el periodismo pornográfico, es acto de supremacía masculina que revalida la sociedad patriarcal y el contrato sexual desigual. Construye y define las categorías de género y sus roles. No hay inocencia en esas imágenes cargadas de una ideología que fomenta y reproduce la idea de la inferioridad sexual de las mujeres, y que luego se transmite a todos los ámbitos de la vida, certificando el lugar subordinado que se les asigna.

El periodismo pornográfico invisibiliza además a la violencia de género cuando la estetiza. De la misma manera que la disimula con estereotipos como “crimen pasional”, la vuelve a invisibilizar cuando las despoja de su condición subjetiva. El periodismo sexista deteriora la igualdad de género cuando confirma y naturaliza la vulnerabilidad: la mujer para ser usada y arrojada, y luego exhibida y celebrada: espectacularizada.

Se necesita un debate sensible a dimensiones múltiples, no resignación ni frivolidad. Las normas pueden ser inocuas como sucede con la ignorada letra del art. 70 de la ley de SCAV. La norma no rige sin sanción, no sólo regulatoria sino sociocultural, pero tampoco se invoque el fantasma censor tan temido, refugiados en una libertad de expresión boba por negligente, indiferente a la protección y el cuidado concreto y real.

Los editores mediáticos son responsables. No pueden escudarse en supuestos consumismos que contrariarían la vigencia elemental de los derechos humanos ni librarse a la “autorregulación”. Aparte de la vigencia de las leyes nacionales e internacionales, el periodismo supone hoy pautas de producción preventivas, acordes con criterios más que reconocidos por años de evolución político cultural. Hay que apelar y convocar a empresas y sindicatos, profesionales y trabajadores, así como a la sociedad civil, a proponer y respetar el punto de partida que funda la convivencia democrática: la adopción de protocolos reconocidos y vinculantes como base y delimitación de las prácticas reproducidas en la prensa.


 Fuente: pagina12.com.ar


Etiquetas: , , , , ,

jueves, 11 de abril de 2013

Periodismo: Rodolfo Walsh y la ametralladora de escribir

“A nosotros nos tocará desmontar alguna de las rueditas del engranaje. Lo haremos con mucho placer.” R. Walsh, Voz Popular, octubre, 1961


“La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez, se hablaba más de Keres o Nimzovitch que de Aramburu y Rojas, y la única maniobra militar que gozaba de algún renombre era el ataque a la bayoneta de Schlechter en la apertura siciliana.” Así, con precisión de platero, arranca Operación Masacre (1957), de Rodolfo Walsh (1927-1977), escritor y periodista argentino, fundador de eso que la crítica norteamericana llamaría -años después- gracias, sobre todo, a Truman Capote, A sangre fría (1966), “nuevo periodismo”.

Se confundían. Rodolfo Walsh, mitad de los cincuenta (“si mi pluma valiera tu pistola de capitán”, escribió Machado a Líster), ya era un combatiente dotado de una exquisita técnica narrativa, mezcla de periodismo de investigación y estrategias de novela negra: nonfiction novel. Comprometido con la verdad, rara cualidad en el periodismo actual (por múltiples y diversas razones), Walsh, desmintió, una vez más, con estos reportajes, “el mito de la objetividad periodística”, el mito de la equidistancia. Víctima y verdugo no pueden tener el mismo tratamiento, el mismo espacio.

La prensa vive momentos de incertidumbre que la crisis financiera ha magnificado. El modelo clásico de negocio -con perdón- del papel pierde lectores tanto por la irrupción masiva de nuevas tecnologías y otras formas de comunicación, con sus ágiles soportes, como por la caída, importante, de los ingresos publicitarios. Por debajo, río negro, circula, sombra del poder, la evidente pérdida de legitimidad de los grandes medios de comunicación, valor moral, intangible, que ha pasado a ciertas ventanas digitales cuyo capital social no está inmerso, en principio, en grandes especulaciones bursátiles y financieras.  

Nadie es neutral en un tren en marcha, tituló el historiador Howard Zinn su autobiografía. Este postulado, contra la neutralidad, contra la supuesta imparcialidad del periodismo (que no debería ser otra cosa que el reflejo de la realidad, sin más mediación que el contexto, la veracidad -probada- de los hechos y la mirada), fue uno de los enunciados que, con intensidad, defendió Walsh a lo largo de su agitada, y sin embargo corta, carrera profesional.

Armado con una máquina de escribir, Underwood color ceniza, bayoneta calada contra la impostura, cofundador, con García Márquez, entre otros, en La Habana, por encargo de Ernesto Guevara, de la Agencia de Prensa Latina en 1959 y, tras el golpe militar de Videla, de la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA, 1976), militante crítico montonero, Walsh vuelve despacio a las librerías en excelentes ediciones (Operación Masacre, 451 Editores, 2008; ¿Quién mató a Rosendo?, 451 Editores, 2010; Cuentos completos, Veintisieteletras, 2010; El violento oficio de escribir, 451 Editores, 2011), libros que permiten descubrir, más allá de la calidad de su prosa, que existe otra forma de contar las cosas y que la realidad, o eso que se conoce por realidad, no es solo un interesado teletipo procedente de una poderosa agencia de prensa.

Entre W.R. Hearst, dueño de casi treinta periódicos de carácter nacional, radios y revistas en EE UU. alrededor de 1945, y Silvio Berlusconi, con su colorido imperio mediático y sexual a cuestas, no existen diferencias mayores: ambos han usado su poder mediático para orientar la opinión pública en beneficio personal o político. En España no sería difícil, escalar menor, encontrar concomitancias parecidas. La mano de la interesada desinformación es alargada.

Leonardo Padura, en el prólogo a la edición cubana de Operación Masacre y ¿Quién mató a Rosendo?, Fondo Editorial Casa de las Américas (2006), escribía: “Rodolfo Walsh, como García Márquez, Capote o Norman Mailer, cada uno desde sus necesidades y objetivos, desde sus experiencias y capacidades, se impusieron a conciencia no a la violación de principios establecidos para el periodismo, sino su enriquecimiento, su dignificación.” Esta podría ser una de las claves del periodismo de calidad que cualquier democracia requiere para su natural funcionamiento.

Sin embargo, resulta notorio que cuando el periodista vela más por el respeto a su empresa (y línea editorial) que a la verdad, la información, tal cual, desaparece. Amicus Plato, sed magis amica veritas. “El respeto por la experiencia humana, la comprensión que surge de una solidaria comprensión del otro, el conocimiento adquirido y divulgado a través de la honestidad moral e intelectual: seguramente estos son en la actualidad objetivos menores, e incluso más asequibles, que el reduccionismo que surge de la confrontación y la hostilidad”, se puede leer en la Introducción, fechada en 1981, de Edward W. Said, de su libro Cubriendo el Islam.

El periodismo, hoy, debería ser redefinido, pese a las diferentes formas de censura, como la conciencia imprescindible para la comprensión del mundo.

En una sociedad dominada por el artificio y el interés, secuestrada por contratos de vasallaje (y fidelidad) impuestos por los consejos de administración, esencia jurídica del nuevo feudalismo, no parece que el periodismo, como lo entendía Walsh, tenga demasiado espacio. Frente a este despotismo de la falsedad, el autor de Carta abierta a la Junta Militar, levantó un monumento a la verdad, a la participación del cuerpo social en la cadena de información, entendida como una toma de conciencia colectiva -a modo de una ontología de clase- para afrontar la realidad. Es difícil acceder a la libertad de pensamiento y acción sin una información veraz.

En este sentido, resulta imprescindible recordar aquí que, en 1976, las notas e informaciones de ANCLA y Cadena Informativa arrancaban con esta definitiva leyenda: “Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información.” La actualidad de ciertos textos, aunque el tiempo histórico y las circunstancias sean diferentes, provoca miedo. Todavía.

“Para escribir hace falta valor y, para tener valor, hace falta tener valores. Sin valores, más vale callar”, anota Pascual Serrano, uno de los periodistas independientes de mayor prestigio en la actualidad. En la nota inicial a Los irlandeses, tres cuentos recogidos por El Aleph (2007), el escritor y crítico Ricardo Piglia cita unas palabras del Diario de Walsh: “A un hombre riguroso le resulta cada año más difícil decir cualquier cosa sin abrigar la sospecha de que miente o se equivoca”. Consigna de orden o epitafio, esta afirmación debería presidir, pese a las presiones y el miedo, la actividad periodística. Quizá, siguiendo esta línea de comportamiento, su recuperación, necesaria, sea todavía posible.


Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Rodolfo-Walsh-ametralladora-escribir_6_118348170.html

Etiquetas: , ,

miércoles, 13 de junio de 2012

México: "Televisa vendió una cobertura favorable a políticos mexicanos, denuncia The Guardian"



Por Cubadebate.

Según unos documentos vistos por the Guardian, la cadena de televisión más grande de México vendió presuntamente a importantes políticos un tratamiento informativo favorable en sus noticieros y shows principales y usó los mismos programas para desacreditar a un líder de izquierda.
Los documentos, que consisten en docenas de archivos informáticos, salen a la luz tan sólo unas semanas antes del Proceso Electoral Federal del 1 de Julio y coinciden con la aparición de un enérgico movimiento de protesta que acusa a Televisa de manipular la forma en la que cubre las noticias para favorecer al candidato favorito Enrique Peña Nieto.
Los documentos que aparentemente fueron creados hace varios años incluyen:
  • Un resumen de las cantidades aparentemente cobradas por elevar el perfil de Peña Nieto a escala nacional cuando éste era Gobernador del Estado de México.
  • Una estrategia de medios detallada y explícitamente diseñada para torpedear la anterior candidatura a la Presidencia del candidato de izquierda Andres Manuel López Obrador, que es el rival más próximo de Peña Nieto.
  • Pagos que sugieren que la oficina del anterior Presidente, Vicente Fox, ocultó unos gastos públicos exorbitantes en promoción publicitaria.
Aunque no ha sido posible confirmar la autenticidad de los documentos, que fueron hechos llegar al Guardian por una fuente que trabajó con Televisa, las referencias cruzadas que se han llevado a cabo en profundidad muestran que los nombres, las fechas y las situaciones mencionadas responden en gran medida a lo sucedido.
También hay evidencia de que tuvieron lugar las acciones que se sugieren en las propuestas. Estas denuncias ocurren en un momento crucial para Peña Nieto, el candidato del Partido Revolucionario Institucional. Los sondeos de opinión más recientes muestran que su clara ventaja está empezando a disminuir al mismo tiempo que el papel de Televisa como hacedor de reyes (políticos) se ha convertido en un asunto central de la campaña.
En un país en el que muy poca gente lee periódicos y el alcance de la Internet y la televisión por cable se encuentra limitado a las clases medias, Televisa y su rival TV Azteca, ejercen una gran influencia sobre la política nacional.
Televisa es el imperio mediático más grande del mundo de habla española y controla cerca de dos tercios de la programación de los canales gratuitos de televisión en México. Los documentos parecen haber sido realizados en Radar Servicios Especializados, una empresa de marketing dirigida por un vicepresidente de Televisa, Alejandro Quintero.
Al ponerse the Guardian en contacto con Televisa la empresa declinó clarificar la relación entre Radar y la empresa matriz o el papel de Quintero en las dos compañías sin ver primero los documentos. Un portavoz rehusó hacer comentarios sobre las acusaciones sin ver primero los archivos. “No podemos opinar sobre información y/o documentos que desconocemos… El actuar de Televisa siempre ha sido cumplir con el marco legal vigente en México , y en temas electorales se ha observado un escrupuloso cumplimiento de toda la normatividad,” declaró.
Muchos de los archivos informáticos vistos por the Guardian estaban guardados con el nombre de Yessica de Lamadrid que en esos momentos era empleada de Radar y amante de Peña Nieto.
De Lamadrid declaró a the Guardian que ella creía que los documentos eran falsos. También dijo que en los proyectos promocionales en los que trabajó para políticos nunca se pusieron contenidos a la venta.
Uno de los documentos es una presentación en PowerPoint que contiene el objetivo explícito de asegurarse de “Que AMLO no gane las elecciones del 2006.” Esas elecciones fueron muy reñidas y terminaron con el candidato de izquierda perdiendo la ventaja que había acumulado y con el mismo denunciando que había sido víctima de un fraude.
Este documento fue aparentemente creado poco después de la medianoche del 4 de Abril del 2005, horas antes de que se informara de que el Presidente Fox se había reunido con los dirigentes de Televisa y TV Azteca.
En esos momentos Fox estaba siendo criticado por su intento de acusar a López Obrador, a la sazón alcalde de la Ciudad de México, de una infracción menor en asuntos urbanísticos. El documento recoge un resumen de las medidas a corto plazo para mitigar los daños y distraer la atención sobre la disputa en un momento de duelo nacional por la reciente muerte del Papa Juan Pablo II. Al día siguiente Fox declaró un día de luto por el Pontífice.
Otras estrategias a largo plazo proponían “desmantelar la percepción pública de que AMLO es martir/salvador” mediante el aumento de informaciones sobre el crimen en la capital y sobre antiguos casos de corrupción en los que estaban involucrados sus aliados anteriores. El plan también contemplaba “promover historias de inseguridad personales de gente en el Medio del Espectáculo” y “insitar a los habitabtes de la casa de BB 3R a contar las historias sobre la inseguridad en el DF.” Algunas de las celebridades de Televisa lo hicieron así, tanto en distintos programas como en la versión mexicana de Big Brother VIP que se emitió ese mes de Mayo.
El documento también aconseja que los guionistas de un show muy popular de sátira política llamado El Privilegio de Mandar deberían hacer que el personaje que representaba a López Obrador fuese “torpe e inepto”. El episodio final del show, emitido justo después de las elecciones de 2006, cuando los resultados todavía estaban pendientes, finalizó con una intervención no humorística de un actor para que López Obrador aceptara la derrota.
Un antiguo trabajador de Televisa que no es la fuente de estos documentos, declaró a the Guardian que estuvieron en reuniones en la empresa en las que se discutió la estrategia contra López Obrador. La fuente declaró que “había una estrategia y un cliente que pagó mucho dinero”.
La mayoría de los otros documentos son estrategias y presupuestos asociados, aparentemente orientados a la promoción de clientes políticos a través de anuncios y programas de televisión.
Incluyen tres hojas de Excel tituladas “Enrique Peña Nieto: Presupuesto 2005-2006″, creadas aparentemente al comienzo de su período como gobernador del Estado de México.
Las tres hojas detallan casi 200 artículos de prensa, entrevistas y reportajes. La primera versión estima el coste total de estos servicios en 346.326.750 de pesos (unos 36M$ en esos momentos o 23M de libras a día de hoy). El último incluye un “50% de reducción en la tarifa”.
Un documento en papel que contiene las mismas cifras, vistas por the Guardian fue citado por López Obrador durante un debate presidencial el mes pasado. Durante el debate repitió las acusaciones de que Peña Nieto es un producto de la televisión. Peña Nieto y Televisa han sugerido que el documento, que se publicó por primera vez en la revista de izquierda Proceso en el 2005, podría haber sido una falsificación.
El documento fue obtenido por el periodista de investigación Jenaro Villamil que siempre se ha negado a revelar la identidad de su fuente. En el pasado Televisa ha acusado a Villamil de haber estado empeñado en desacreditar a la compañía.
Cuando se le preguntó que si el Estado de México ha pagado alguna vez por la cobertura hecha por Televisa, el equipo de campaña de Peña Nieto rehusó a hacer comentarios. En una respuesta por escrito, David López, que es el jefe de comunicación de Peña Nieto y previamente ostentó el mismo cargo en el Estado de México, dijo: “No conocemos los documentos y los contenidos a los que haces referencia. Durante el gobierno de Enrique Peña en el Estado de México (periodo 2005-2011), no se hizo ningún contrato como los señalados. Todos los contratos de publicidad para difusión de las labores de gobierno y sus montos han sido transparentes, y se publicaron en la página de internet del gobierno del Estado de México”
Los políticos mexicanos llevan tiempo siendo criticados por su excesivo gasto en la promoción de los logros de sus administraciones entre sospechas de contabilidad creativa que enmascara el coste real al público.
El experto en medios de comunicación Raúl Trejo dijo que el tipo de prácticas detalladas en el documento parecían no ser ilegales bajo la ley mexicana pero, que de ser ciertas, no serían éticas. El único documento que detalla los servicios aparentemente prestados se refiere a una campaña de televisión anterior a la intervención en el quinto estado de la nación por parte del Presidente Fox el 1 de septiembre del 2005.
El documento describe una “cantidad acordada” de 60m de pesos (unos 6m $) que cubriría la producción de seis anuncios de televisión sobre Fox, así como formación en medios de comunicación a cinco de sus ministros y una serie de entrevistas con ellos. The Guardian ha verificado que al menos tres de estas entrevistas tuvieron lugar. La sección que podría resultar más controvertida se refiere a los arreglos de pago, que sugieren una manipulación deliberada para ocultar la cantidad gastada. El documento dice que ” como acordado” la Oficina del Presidente ha recibido facturas directas por únicamente 3m pesos, y añade que las facturas por los 57m de pesos restantes, serán enviadas cuando “la Oficina del Presidente nos indique qué otras secciones del gobierno deben recibir las facturas y por qué servicios”
Los archivos también contienen propuestas, presupuestos y material promocional sobre otros políticos incluyendo el antiguo ministro del Estado de Tamaulipas, Tomás Yarrington, que ha sido acusado por fiscales de Estados Unidos de blanqueo de dinero para el Cartel del Golfo. Los abogados de Yarrington han negado las acusaciones de blanqueo de dinero.
Otro político al que se refieren los documentos, el antiguo senador Demetrio Sodi, dijo no tener ningún conocimiento sobre una estrategia promocional diseñada por Radar poco tiempo antes de su infructuosa campaña para convertirse en el Alcalde de México DF.
Sodi dijo que era poco probable que el documento fuera una falsificación pero insistió en que él nunca ha pagado por un tratamiento favorable en los medios de comunicación. Sugirió que el documento pudiera haber estado originado entre gente que quería apoyar su candidatura, aunque el lo desconocía.
Ninguno de los otros políticos nombrados en los documentos ha querido hablar con the Guardian. La actual ola de protestas contra las trampas percibidas en los medios de comunicación comenzó el 10 de mayo cuando Televisa minimizó una protesta en contra de Peña Nieto en una universidad privada en la que estaba haciendo una intervención de campaña y luego dio amplia cobertura a las acusaciones de que la protesta fue llevada a cabo por elementos provocadores extraños a la universidad.
Un manifestante en una protesta reciente llevaba una pancarta proclamando: “Ni siquiera mi madre me manipula como Televisa.”
Mientras las manifestaciones en contra del supuesto sesgo de los medios de comunicación aumentan, Televisa está ahora muy interesada en probar que su tratamiento de la información es equilibrado. Ahora está cubriendo el movimiento de protesta en detalle y los presentadores de sus principales noticieros recientemente sometieron Peña Nieto a una durísima entrevista. La cadena también ha anunciado que emitirá el próximo debate presidencial del 10 de junio en su canal más popular el cual fue reservado durante el primer debate a un programa de entretenimiento.
El antiguo trabajador de Televisa dijo que mientras que la cadena estaba feliz de promover a Peña Nieto cuando “éste era el mejor producto”, esto no significaba necesariamente un compromiso a largo plazo. La fuente señaló que antes de la campaña de trampas contra él, López Obrador se llevaba muy bien la cadena. “No se olvide nunca del hecho de que esto es un negocio. La lealtad es a la posición, no a la persona.”


Nota: Este artículo fue modificado el 8 de junio de 2012 para clarificar la cobertura de Televisa sobre la protesta del 10 de Mayo.

Etiquetas: , , , , ,