
El concurso de History Channel y diario El
Espectador, que elige vía Internet al personaje más importante de la
historia de Colombia, ha dejado preguntas sobre cómo el vecino país
concibe su historia: 3 de los 5 finalistas aún están vivo.
Álvaro Uribe es El Gran Colombiano. Así lo ha decidido un concurso
basado en votos en la web de The History Channel, coorganizador del
evento junto a diario El Espectador de Bogotá. Un total de 1’132.183
personas votó a favor del expresidente, polémico personaje de la
política colombiana del nuevo siglo.
La reacción ha sido inmediata, desde una editorial en la que el
propio El Espectador tomaba distancia de los resultados, pasando por
los foros que han abierto distintos medios de comunicación, hasta una
iniciativa que recoge firmas digitales para revocar el nuevo título
investido al que sin duda es el político colombiano más mediático de la
última década.
Uribe está públicamente enfrentado con el presidente que él mismo
escogió como sucesor en la Casa de Nariño, Juan Manuel Santos, quien
fuera su ministro estrella al frente de la cartera de Defensa, en un
período que coincidió con la liberación de Íngrid Betancourt.
Si bien Uribe fue presidente entre 2002 y 2010, en la lista de
nominaciones aparecía como un político del siglo XX -en la década de los
90 ocupó la Gobernación de Antioquia-.
En el programa final, en que se dieron a conocer los resultados, el
presentador Nicolás Montero (que hizo el papel de Luis Carlos Galán en
la novela sobre Pablo Escobar, El patrón del mal) mostraba una pantalla
dividida, en que aparecía un retrato de Uribe y otra de Jaime Garzón,
quien quedó en segundo lugar.
Garzón era un humorista, político y periodista colombiano que
participó en la liberación de una decena de rehenes de las FARC y murió
asesinado en agosto de 1999.
Todavía no se habían hecho públicos los resultados, y Montero pedía a
los panelistas que analizaran, a partir de esos dos personajes, cómo
los colombianos ven la historia.
María Jimena Duzán, considerada una de las periodistas más críticas
con el gobierno de Uribe, opinó que la presencia del expresidente como
finalista indica que “este es un país con una esquizofrenia evidente y
un conflicto de por medio”.
Tanto el periodista Javier Hernández Bonett, el cineasta Lisandro
Duque -que fue colaborador de Gabriel García Márquez-, y el antropólogo
Francisco Gutiérrez -que llegó a hablar de la imagen de Garzón y Uribe
como “una Colombia positiva y otra negativa”-, se mostraron algo
incómodos y cuestionaron el resultado, igual que Duzán.
De hecho, resaltó enseguida en el programa algo de lo que se hicieron
eco los medios de comunicación de Colombia: 3 de los 5 finalistas
siguen vivos y otro podría estarlo, si no hubiese sido asesinado.
Pero el cantar en redes sociales y en el uribismo fue distinto. Menudo caballo de batalla para las campañas electorales de 2014.
¿Pero cómo Álvaro Uribe ha vencido a candidatos como el Premio Nobel
de Literatura 1982 Gabriel García Márquez, Elkin Patarroyo, el inventor
de la vacuna contra la malaria, o al propio Jaime Garzón, talvez María
Jimena Duzán tiene la clave: “Uribe era un genio de los medios, fue el
primer presidente que aprendió a manejarlos”.
Recordaba Duzán que a través de los consejos comunales televisados,
el expresidente impactó al país, con un mensaje “muy simple en un país
tan complejo”, lo que terminó -continuaba la periodista- por dejar “un
país sin infraestructura”.
Acaso el rescate de Íngrid Betancourt, triunfo contundente ante las
FARC, es útil para entender cómo es que un político vivo, sobre el que
pesan serias acusaciones legales, ha sido electo como El Gran
Colombiano, en una competencia que lo enfrentó al propio Simón Bolívar.
No es difícil imaginar un escenario en que Álvaro Uribe, el
presidente que decidió no negociar con las FARC y enfrentarlas por la
fuerza, se benefició de la polarización de un país que todavía vive en
guerra.
El expresidente colombiano ahora es investigado por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por los falsos positivos,
como se conoce a las denuncias de miembros del Ejército colombiano sobre
supuestas unidades secretas que asesinaban inocentes para hacerlos
pasar por guerrilleros. Se ha hablado de cerca de 5.000 casos.
Juan David Velasco Montoya, en una columna en RCN Radio, ha hablado de Uribe como una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
El Espectador, en su editorial llamado Votar la historia,tomó
distancia del concurso, y lanzó algunas reflexiones luego de que Uribe
obtuvo un 30,3% de los votos, casi el doble de los que tuvo su inmediato
seguidor, Jaime Garzón (17%). Ese 30% significaba 6 veces más el
volumen de los otros postulados en carrera, como el Nobel de Literatura
1982 Gabriel García Márquez (cuarto, 4,78%).
Los otros dos finalistas fueron Elkin Patarroyo (tercero, 4,85%), un
inmunólogo que ha llevado a cabo investigaciones para el desarrollo de
una vacuna sintética contra la malaria y el prócer Antonio Nariño, quien
le da nombre nada menos que al palacio presidencial colombiano.
Según El Espectador, las cifras con las que el expresidente se alzó
como ganador del concurso “dicen mucho de nosotros”. En esta votación,
realizada por la vía electrónica, ha tenido copiosa repercusión en redes
sociales y foros de medios de comunicación.
El Tiempo de Bogotá indicó que el 58% de los 3.000 comentaristas de
su foro estaba a favor de la designación de Uribe, quien varias veces
en la misma conversación fue llamado “paraco” (paramilitar).
La revista Semana escribe -y se le siente algo de amargura- que el
resultado “es una perfecta radiografía de la sociedad colombiana y deja
una amarga sensación sobre cómo los colombianos conciben su historia”, y
agrega que “los colombianos sufren de alzheimer histórico”.
Etiquetas: Concurso, Medios en Nuestra América