sábado, 23 de mayo de 2015

Clave para ayudar ante accidentes o catástrofes

Un grupo de investigadores, entre los que participa un argentino, propone combinar múltiples elementos digitales para agilizar la llegada de ayuda en esos casos.

En una época donde la información sobre alguna catástrofe (tanto natural como causada por el hombre) llega a todo el mundo en cuestión segundos, a través de las redes sociales, Internet y los medios de comunicación, disponer de herramientas que permitan actuar rápidamente es prácticamente una obligación.

El doctor Javier Orozco, investigador del Conicet y Director Decano del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computadoras de la Universidad Nacional del Sur, formó parte de un equipo internacional que diseñó un sistema colaborativo sobre diferentes plataformas y tecnologías para mejorar las respuestas en caso de catástrofes o accidentes. Se utilizan todos los dispositivos que se pueden conectar a la web (Internet de las cosas) para crear un alerta y así responder rápidamente ante cualquier eventualidad.

"La Internet de las cosas pareciera ser el destino común donde convergen dos temáticas estrechamente vinculadas: por un lado el desarrollo de ciencia y tecnología de circuitos digitales de alta complejidad y microprocesadores, y por el otro, sistemas colaborativos sobre diferentes plataformas y tecnologías. En ese sentido, el sistema propuesto requiere tanto de la intervención humana como del aporte de tecnologías de comunicación, procesamiento y de repositorios de datos", explica Orozco.

El trabajo ya fue publicado en la revista especializada Sensors, y en él también intervinieron investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña y de la Universidad de Chile.

La idea es actuar cuando sucede una catástrofe urbana o un accidente que requiere la intervención de varios actores, ya sea la policía, los bomberos o las ambulancias, entre otros.

La utilización de cámaras de seguridad, smartphones, computadoras y redes sociales pueden proveer información vital e instantánea, y se la puede aprovechar en un sistema unificado. "Los modelos propuestos presentan una descripción de las diferentes entidades que componen un escenario de respuesta y atención de, por ejemplo, una catástrofe urbana. El modelo elegido fue un accidente ferroviario de seriedad, como el ocurrido en la estación de Once del 22 de febrero de 2012. Describimos las relaciones entre esas entidades y planteamos las condiciones para una adecuada coordinación entre los centros de toma de decisiones y el personal de campo y rescatistas", agrega el investigador.

Ese accidente fue el elegido por el equipo del que forma parte Orozco ya que resume los actores y las dificultades de atender la demanda de los acontecimientos. Por otro lado, porque cuenta con datos que describen la situación en forma cualitativa y cuantitativa.

De esta forma, con las herramientas disponibles en 2015, el sistema propuesto por el equipo de investigación le permitiría al conjunto de rescatistas obtener información del estado de los sobrevivientes, clasifica la gravedad de las lesiones y determina la mejor forma para su traslado. Dicha información es utilizada para coordinar el flujo de vehículos terrestres y aéreos abocados a la atención de la catástrofe como así también a ordenar el tráfico en la zona. De esa manera, la acción puede ser más rápida y efectiva.

Los distintos gobiernos (nacional, gubernamental o municipal) pueden aprovechar algunas de estas herramientas para actuar rápidamente: la tarjeta SUBE por ejemplo, facilitaría la identificación de las personas involucradas en la formación y su última ubicación registrada. La utilización de técnicas de procesamiento de video permitiría identificar en forma autónoma eventos clasificados previamente como críticos y alertar sobre su existencia lo antes posible.

Contar con la información en el momento no es suficiente. Un evento de alta complejidad requiere celeridad y coordinación. En una zona densamente poblada, la respuesta rápida y efectiva permitiría salvar vidas humanas. El sistema propuesto "facilita el reconocimiento de los involucrados en el mismo y provee de un cuadro de situación claro y permanentemente actualizado a las unidades de comando", aclara Orozco.

El sistema expuesto por los investigadores no deja de ser, por ahora, una teoría. "Hasta el momento, los modelos propuestos han sido sometidos a simulaciones, pero no han sido implementados físicamente. Las tecnologías involucradas están disponibles o al menos son asequibles pero aún así, resulta costosa su implementación en un sistema real debido no solo al costo de componentes y equipos, sino a que requieren la intervención de numerosas instituciones gubernamentales y privadas: transporte, telefonía, policía y bomberos, hospitales, unidades de emergencia y municipales entre otras", sostiene Orozco.


La rapidez y eficacia en la toma de decisiones, unida a una información de mayor calidad en términos de consistencia, precisión, temporalidad y suficiencia, serviría para poder realizar una efectiva tarea del sistema de rescate y lógicamente aumentaría las posibilidades de salvar vidas.

Fuente: La Nación

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