miércoles, 3 de julio de 2013

Argentina: Establecen los Eventos de Interés General a transmitir en 2014

COFECAEsta mañana, el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual (COFECA) realizó la Audiencia Pública sobre Eventos de Interés General para la transmisión televisiva del 2014. Mañana, miércoles 3, el COFECA se reunirá en sesión extraordinaria para elaborar el listado, tomando en consideración lo planteado en la audiencia.

La reunión se llevó a cabo en el Salón Delia Parodi del Congreso de la Nación, y contó con la participación de la Defensora del Público de los Servicios de Comunicación Audiovisual Cynthia Ottaviano, quien inauguró la jornada compartiendo con el público las sugerencias que la Defensoría desarrolló para el mejor cumplimiento de este artículo fundamental.

Frente a un público compuesto por representantes de las señales deportivas, canales de televisión abierta de todo el territorio nacional, y autoridades del Programa “Futbol para Todos”, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, funcionarios de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual y miembros del COFECA en representación de los gobiernos provinciales, sindicatos, medios públicos, privados con y sin fines de lucro respectivamente; expusieron entre otros, el Director Nacional de Deportes, Osvaldo Arsenio; el Gerente de Deportes de la Televisión Pública (Canal 7), Carlos Asnaghi; el Secretario Ejecutivo del Consejo Federal de la Televisión Pública, Enrique Masllorens.

El artículo 77 de la Ley 26.522 garantiza el derecho al acceso universal a los contenidos informativos de interés relevante y de acontecimientos deportivos a través de los servicios de comunicación audiovisual. Asimismo, establece que “el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual debe elaborar anualmente, con una anticipación de al menos seis meses, el listado de Eventos para la retransmisión o emisión televisiva, respecto de los cuales el ejercicio de derechos exclusivos deberá ser justo, razonable y no discriminatorio”. A tal efecto, la Ley prevé que el Poder Ejecutivo adopte las medidas necesarias para evitar que el ejercicio de los derechos exclusivos para la retransmisión o emisión televisiva de determinados acontecimientos de interés general perjudique el derecho de los ciudadanos a seguir dichos acontecimientos en directo y de manera gratuita, en todo el territorio nacional.

El COFECA es un órgano colegiado integrado por representantes de todas las provincias argentinas, más el sector privado, y el sector sin fines de lucro, creado por el artículo 15 de la Ley de Medios, a instancias de la Autoridad de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), y su función es colaborar en la elaboración de políticas de comunicación, asesorar y realizar un seguimiento de la aplicación de la nueva normativa en materia de medios.

Fuente: afsca.gob.ar

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lunes, 25 de febrero de 2013

DeporTV: la política por otros medios

En el marco de los ataques de la oposición a Fútbol para Todos y la TDA, el lanzamiento de una nueva señal pública íntegramente dedicada al deporte expresa los alcances de una política comunicacional que se ha convertido ella misma en un campo de democratización.


El jueves pasado se lanzó DeporTV, la nueva señal pública de alta calidad dedicada íntegramente al deporte. Al igual que Encuentro y Paka Paka, esta señal funciona en el marco de Educ.ar Sociedad del Estado bajo la órbita del Ministerio de Educación y, por su temática especifica, cuenta con el acompañamiento del Ministerio de Desarrollo Social. Pero, a diferencia de las otras señales que conforman el universo de Educ.ar, DeporTV estará disponible exclusivamente para la Televisión Digital Abierta (TDA), apoyando así la instalación de una de las herramientas comunicativas más innovadoras, que propone terminar con el acceso pago a la televisión y promete un futuro de integración nacional y latinoamericana en materia comunicacional.


La programación de DeporTV incluye, entre otras propuestas, una amplia cobertura de eventos deportivos de alta competencia, tanto nacionales como internacionales: campeonatos de fútbol de Primera División, Nacional B, Copa Argentina y las eliminatorias del Mundial Brasil 2014; Turismo Carretera, Turismo Nacional y TC Mouras; el torneo de Atletismo Grand Prix Argentina 2013, la pelea entre Maravilla Martínez y Martin Murray y la Copa del Rey de la liga española de básquet ACB. Y, a diferencia de los canales deportivos, DeporTV hace lugar en su pantalla a los deportes formativos, potenciando la capacidad del deporte para promover valores culturales y construir lazo social.

El lanzamiento de esta nueva señal aconteció en un contexto especial: el de los ataques de Mauricio Macri a Fútbol para Todos, en los que dejó entrever su interés para que la transmisión del fútbol vuelva a convertirse en una oportunidad de negocios para el sector privado, en especial para el grupo Clarín, con quien mantiene una indisimulable alianza.

"Desbaratado así el intento de De la Sota, Macri tomó la posta y arremetió contra Fútbol para Todos".

Por la oportunidad en que fueron enunciadas, hay razones para creer que las declaraciones de Macri no fueron arbitrarias: el intendente las hizo circular en el mismo momento en que el gobernador cordobés De la Sota tuvo que dar marcha atrás con la inhabilitación de las antenas de la TDA, ante el seguro revés judicial que iba a recibir su medida. Desbaratado así el intento de De la Sota, Macri tomó la posta y arremetió contra Fútbol para Todos.

Desde luego, las críticas que recibieron tanto Macri como De la Sota apuntaron al carácter escasamente igualitario y anti-democrático de sus iniciativas. Pero si bien está claro que para ambos gobernar es en primer lugar tejer alianzas con los grupos socio-económicamente dominantes, las críticas dejaron de lado la honda preocupación que albergan estos grupos frente a un tipo de política que impulsa cambios estructurales.

En efecto, los grupos dominantes, a cuya representación se entregan De la Sota y Macri, creen efectivamente que con programas como Fútbol para Todos o con la TDA, el Estado Nacional, transitoriamente representado en su Poder Ejecutivo por este gobierno, establece un canal “directo” de comunicación con las clases populares. Y es esto, fundamentalmente, lo que les resulta políticamente inadmisible. Es decir, no se trata sólo haber perdido la oportunidad de realizar buenos y jugosos negocios, sino del temor a que el pueblo cuente con la posibilidad de crear y gestionar sus propios medios de producción comunicacional.

Asimismo, en el ataque a Fútbol para Todos y TDA hay un diagnóstico erróneo, basado en una concepción sumamente pobre de la comunicación: se cree que a través de estas iniciativas la ciudadanía es cooptada por el gobierno, reforzando así la tesis de que no hay kirchneristas genuinos: o son comprados por los planes, o son manipulados por los medios. Pero la eficacia de la política comunicacional del gobierno reside en que extiende al ámbito de la comunicación pública una serie de transformaciones verificables en otros campos de la realidad política.

Así como el grupo Clarín no es poderoso porque todos los días invente una noticia sino porque tiene articulación con los sectores dominantes y con otras clases sociales (no hay que olvidar, por ejemplo, la importancia que tienen los avisos clasificados para las clases medias y populares), las políticas comunicacionales del Estado no son poderosas porque presenten de tal o cual manera los actos de gobierno, sino porque representan un caso más, entre tantos, de una política que busca una articulación real con las distintas clases sociales, pero en especial, con los sectores más desprotegidos, en aras de democratizar lo público y de afianzar la construcción colectiva de lo social.
“Dicha política se ha convertido en sí misma en un campo de democratización, en que la obtención de una renta ha sido desplazada como objetivo central”.

Dicho de otro modo: cuando por ejemplo se publicita por estos canales una acción de gobierno, la eficacia comunicativa del Estado no reside en el modo en que en que está hecho el spot, que puede ser más o menos logrado; sino que su efectividad reside en el hecho de que es parte de una política de reparación social más amplia, en que la ciudadanía ha sido convocada a participar de un proyecto político más inclusivo; tal como lo prueba, mucho mejor que cualquier spot, el hecho mismo de acceder gratuitamente a una herramienta comunicativa.

Por ello, y tomando sólo el caso de la televisión, esta política comunicacional excede el mero fin de “televisar” los cambios que se darían en otros terrenos. Mucho más incisiva, e inscripta de lleno en el interior de transformaciones que también se dan en otros terrenos, dicha política se ha convertido en sí misma en un campo de democratización, en que la obtención de una renta ha sido desplazada como objetivo central.

Ese lugar central, en cambio, ha sido ocupado por otros objetivos: garantizar, por la vía de la gratuidad y la sanción de nuevas leyes (como la Ley de Medios), la mayor participación en la producción, circulación y consumo de los bienes simbólicos; la vinculación de contenidos televisivos con temáticas y problemas abordados en cada uno de los niveles educativos de la nación; y asociar el entretenimiento y la recreación con la formación ciudadana y la construcción del lazo social.

En este marco, DeporTV es una prolongación de estas políticas comunicacionales y su objetivo debería darse por cumplido con sólo mostrar la importancia que tiene el deporte, no como mercancía para pocos, sino como herramienta de integración social y construcción de sentidos de pertenencia colectiva.

Fuente: Tèlam

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miércoles, 6 de febrero de 2013

El AFSCA amplió la lista de deportes para todos



La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) publicó hoy el nuevo listado de eventos deportivos relevantes para 2013 y que serán transmitidos en directo a través de la Televisión Pública. 



La Resolución Nº 782013 del AFSCA incluye, entre aquellas competiciones deportivas que ya se vienen transmitiendo, como el torneo de Primera división del fútbol argentino y la B Nacional, "toda la participación argentina en torneos internacionales". 

Al fútbol local y la Copa Argentina se sumarán los encuentros de equipos nacionales en la Copa Libertadores de América y en la Sudamericana. 

También serán emitidas las participaciones albicelestes en los principales torneos de tenis (Masters 1000, Grand Slams, Copa Davis y Fed Cup), automovilismo y los campeonatos mundiales de voleibol, básquetbol, hockey sobre césped y rugby, entre otros.

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jueves, 17 de enero de 2013

Fútbol para todos: La imagen del fútbol no es neutral

La implementación del programa Fútbol para Todos puso en evidencia, de manera inmediata, el carácter político de la producción y circulación de las imágenes, aun de aquellas de carácter deportivo. La propiedad privada de la transmisión de los partidos llevó a que su valorización se concretara mediante un proceso de exclusión, como las enclousure acts valorizaron la propiedad de los terratenientes ingleses, en los orígenes del capitalismo. Restringiendo la posibilidad de mostrarlas por fuera de los canales a los que les pertenecían, se impuso la lógica del mercado, según la cual “lo más democrático”, como afirmó un empresario, “es que el que quiera ver, que lo pague”, o lo que es lo mismo, el que pueda pagarlo, que lo vea.

Fútbol para Todos no implicó solamente un cambio de manos, sino que significó el pasaje de su estado privado a un estado público, otorgándole a la imagen del fútbol, como fenómeno cultural argentino, la dimensión de un derecho y no de un bien restringido. No obstante, la significativa transformación en cuanto a la posesión y circulación de las imágenes no redundó automáticamente en una modificación de su contenido. No fue sino hasta algunos años después que se pudieron observar las primeras modificaciones importantes.

La primera de ellas es la posibilidad de medir el tiempo de juego real. Lo interesante de este dato es que puso de manifiesto un problema característico del fútbol argentino, comparado con otros campeonatos de primer nivel en el mundo, al evidenciar la cantidad de tiempo que se detiene un partido por las faltas cometidas, las lesiones reales o ficticias y la espera hasta reiniciar las jugadas. Este dato aportado por la transmisión pública exige a las autoridades de la AFA elaborar mecanismos para agilizar el juego.

Un segundo dato relevante que se incorporó es el porcentaje de posesión de la pelota por equipo, que permite incrementar los elementos considerados para entender el desarrollo de los partidos. Al relacionarlo con las jugadas de peligro y los goles, se puede comprender mejor por qué gana un equipo o el otro, identificando dónde se encuentran las falencias. Del mismo modo, ese dato de la posesión sería enriquecido de ser acompañado por el lugar de la cancha en que se produce: si en campo propio o rival.

Otro valioso aporte incorporado a la televisación pública de los partidos es un recurso tecnológico que permite detener las jugadas clave del juego, para ser analizadas desde distintos ángulos. De esa manera, siguiendo el recorrido de los jugadores, por medio de líneas y luces que indican el campo de visión, es posible, a través de la imagen, entender la complejidad de aquellas jugadas que determinan los partidos. Así, además de una mayor comprensión del desarrollo del juego, por medio del porcentaje de posesión, se accede de manera precisa a la dimensión del acontecimiento, que en este deporte es fundamental.

Estos avances en cuanto al enriquecimiento del contenido de las imágenes, sin embargo, siguen acompañados de algunas características que constituyen lo peor de la herencia del pasado reciente de la televisación del fútbol. Entre ellas, merece ser destacada la fuerte tendencia a la repetición de lo más desagradable. Resulta curioso que las patadas más indignas suelen ser repetidas, durante el partido, una cantidad de veces mayor a la de las imágenes más bellas que brinda el fútbol. Los 90 minutos en los que el espectador mira el partido serían enriquecidos si se repitieran en mayor cuantía las jugadas bien elaboradas, aunque no terminasen en gol, o los buenos pases, aunque sean en la mitad de la cancha, y en menor cantidad los codazos y patadas.

La repetición de esas imágenes violentas no sólo se relaciona con el mercado mediático privado, en su tendencia a la exposición de lo desagradable, que atrae la atención del espectador morboso. Hay también una noción de la imagen-fiscal, considerada como aquella que, desde la neutralidad objetiva, puede evidenciar la corrupción del mundo del fútbol. Un tirón de camiseta, por ejemplo, desde un ángulo que no se ve, no es penal: es parte del fútbol.

La lucha contra la corrupción en el fútbol debe ir acompañada de la lucha contra la corrupción de las imágenes. Mientras acusaban a los árbitros y dirigentes, los dueños de las imágenes se robaban los goles. Hoy, que la transmisión del fútbol es pública, falta dar el último paso para saber que esas imágenes son subjetivas y que, por eso, deben embellecer este deporte.


Autor: Diego Ezequiel Litvinoff . Sociólogo, investigador UBACyT. diegolitvinoff@yahoo.com.ar 
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-211918-2013-01-16.html

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martes, 11 de diciembre de 2012

Debate: "Fútbol para Todos"

Recuperamos la discusión que mantuvieron, a fines del 2010, Enrique de la Calle y Horacio Bustingorry en torno a uno de los programas más populares del kirchnerismo. 

En agosto de 2009, el Gobierno Nacional puso en marcha el “Programa Fútbol para Todos” mediante el cual transmite a todo el territorio nacional, en forma gratuita, en vivo y a través de los sistemas de televisión abierta, TDA y TDT los diferentes torneos oficiales de fútbol organizados por la Asociación del Fútbol Argentino.

A fines del 2010 y principios del 2011, cuando ya había finalizado el tercer campeonato bajo la implementación del Programa, Horacio Bustingorry y Enrique de la Calle discutieron los límites y alcances de la que quizás sea la más popular de las medidas comunicacionales del kirchnerismo. Recordamos aquel debate entre nuestro Editor Responsable y nuestro Redactor especialista en fútbol.

Parte I: 
Discutiendo el Fútbol para Todos
Por Horacio Bustingorry
Artículo publicado el 30 de diciembre de 2010

La finalización del tercer campeonato de primera división de fútbol televisado por canales de aire es una buena oportunidad para reflexionar sobre el Fútbol para Todos. En su momento la decisión tomada por la AFA, con apoyo del gobierno, de rescindir el contrato con Televisión Satelital Codificada resultó muy positiva. La medida significó un avance en la lucha contra los grandes monopolios mediáticos y permitió instalar en la sociedad el debate sobre el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual aprobado en el mes de octubre del año pasado. Asimismo, las transmisiones de los partidos en vivo permitieron al gobierno difundir resultados de su gestión que en casi ningún espacio periodístico tenían mención. Estos elementos son bastante conocidos. Y no son poca cosa.

En el plano estrictamente futbolístico, diversos compañeros han señalado que la transmisión abierta de los partidos significó un importante avance en la democratización del fútbol. La consigna fútbol para todos fue concebida como la obtención por parte del pueblo argentino de un derecho vedado.

Ahora bien, en Argentina el futbol como pasión de multitudes nunca significó el libre acceso a los partidos en vivo a través de la televisión abierta. En ese sentido, el pueblo no recuperó una pasión expropiada. Es más, la transmisión de la fecha completa es un fenómeno muy reciente que data de mediados de 2007. La posibilidad de ver todos los partidos que actualmente brindan canal 7 y otros canales de aire es una herencia de la decisión tomada por TyC Sports en aquél año. Cuando el multimedio comenzó con las transmisiones en 1991 sólo transmitía un partido los días viernes.

En Argentina, el fútbol fue pasión de multitudes por las canchas llenas, los estadios repletos de banderas y los miles de hinchas que se desplazaban de un lugar a otro para ver a su equipo. Esa práctica se mantuvo sin grandes cambios desde que el futbol adquirió masividad hasta fines de los 80 aproximadamente. Ningún gobierno, fuese del signo que fuese atentó contra ese fenómeno.

Sin embargo desde mediados de los 90 comenzó una tendencia a la expropiación del derecho a alentar al equipo en las canchas. De a poco se fueron estableciendo limitaciones a tal efecto. Paralelamente, la oferta televisiva de partidos de fútbol se incrementó hasta completar los 20 equipos de primera. El resultado final fue más partidos televisados y menos hinchas en las canchas. Los dos hechos parecen estar interrelacionados.

La televisión y la cultura del Fútbol argentino

Probablemente, el avance de la televisión no hubiera sido posible sin la expulsión de gente de los estadios. Al respecto, Amílcar Romero -periodista especializado en violencia en el fútbol- señaló que alguna vez la AFA tuvo en mente la idea de jugar los partidos con no más 5000 espectadores. Todo el público que no pudiese ingresar al estadio debía conformarse con ver el partido sentadito en su casa. Y no sólo en su hogar. El público presente en las canchas también debía estar sentadito en las tribunas.

Para poder realizar tremenda obra de ingeniería social es imperativo acabar con el folclore del futbol argentino. Las costumbres y prácticas de los hinchas de nuestro país desarrolladas y legadas de generación en generación constituyen un impedimento del futbol-show que en algún momento se intentó construir y que debe seguir en mente de muchos. Estas prácticas y costumbres son parte fundamental del patrimonio intangible de nuestro pueblo y han recibido la admiración de fanáticos del fútbol de los cinco continentes.

Por esta razón, el proceso de expulsión del hinchas de la cancha fue acompañado de los más variados intentos de matar el folclore del fútbol. Este proceso implicaba la construcción de hinchas pasivos mirando los partidos en su casa por TV. Las tentativas de acabar con nuestras costumbres futboleras fueron desarrollándose conciente o inconcientemente mediante ensayo y error. Fue un proceso que dio sus frutos con correr del tiempo y en el largo plazo. En un principio se prohibieron los bombos. Años después, en 1998, el juez civil Víctor Perrota dictaminó que sólo entrasen a la cancha banderas de tamaño reducido. En esa misma época comenzaron los intentos -fallidos la mayor de las veces- de poner butacas en todo los estadios. Por suerte, estas medidas fueron revertidas.

Sin embargo, en 2004 se jugó sin hinchada visitante el partido por la copa Libertadores entre River y Boca. En 2006 hubo un intento de prohibir las hinchadas visitantes en todas las divisiones, pero la medida sólo duró una fecha. Sin embargo lo peor llegó a mediados del 2007. Ese año se decidió que en el ascenso sólo se juegue con público local y en primera se redujo enormemente la capacidad para los hinchas visitantes. La medida fue complementada con la poca disimulada resolución de TyC Sports y la AFA de televisar todos los partidos de la fecha. Dicha medida sólo fue posible de cumplir programándose los partidos en horarios y días restrictivos para las necesidades los hinchas que van a la cancha. Es importante tener presente que sobre esa herencia se constituyó el Fútbol para todos.

Otras medidas restrictivas que datan de ese año fueron la implementación de venta de entradas casi exclusivamente para socios y el escaso o nulo expendio de tickets los días de partido. El año pasado circuló el rumor de la puesta en práctica de un proyecto espeluznante, que consiste en un estrafalario plan de empadronamiento de hinchas. Con la excusa de combatir la violencia se implementaría una medida de control social cuyo objeto es el registro de todos los que asisten a los estadios. Bajo esa modalidad sólo podrían concurrir las canchas quiénes estén inscriptos en el mencionado padrón.¡¡Una verdadera locura!! Otra de las tantas que dificultan la posibilidad de ver fúbol en vivo en los estadios.

De los 90 a la actualidad

Un elemento paradójico del proceso descripto es que se desarrolló sin solución de continuidad desde 1991 hasta la actualidad. El año de inicio es todo un símbolo de los tiempos que se avecinaban para el país. Sin embargo, el crecimiento de la tendencia desde esa fecha hasta el presente no se detuvo bajo ningún gobierno, ni siquiera en el de los Kirchner. Dos ejemplos antagónicos pueden ejemplificar el fenómeno.
El 20 de diciembre de 1992 Boca Juniors se consagró campeón del Torneo Apertura de ese año, empatando 1 a 1 con San Martín de Tucumán. Esa tarde, el estadio de Boca reventó de gente, no entraba un alma en ningún rincón. Pocas veces la Bombonera albergó a tanto público. En contraposición, la última consagración de Boca en diciembre de 2008 frente a Tigre en el estadio de Racing tuvo la peculiaridad de contar con dos equipos con la chance de ser campeón y con dos costados de la cancha totalmente vacíos. Las imágenes de las tribunas son una postal lamentable para quiénes revean las escenas de esa final emocionante.

Un público cada vez menos popular

Boca Juniors también es útil para ejemplificar y constatar otra arista de este proceso de expulsión de hinchas de la canchas. En este caso, el problema consiste en la creciente elitización de los hinchas. Cualquiera que recuerde el público de Boca en los años 90 tendrá presente su carácter popular. En la presente década Boca decidió que la venta de entradas sea sólo para los socios y a su vez redujo el total de tickets vendidos. En consecuencia, no sólo se limitó la cantidad de hinchas en la cancha y los lugares para el público visitante, sino que también expulsó al público de los sectores populares. Ese proceso también resulta paradójico pues durante el menemismo la gente que seguía a Boca era de extracción más popular que en los años kirchneristas. Pareciera que en La Bombonera hubiesen puesto un cartelito con la frase “la casa se reserva el derecho de admisión.”

Que no se malinterprete. No es que los gobiernos K favorecieran este fenómeno. Simplemente no pudieron o no quisieron revertir procesos sociales que vienen de larga data, relacionados con el formidable negocio de la televisación del fútbol, la reventa de entradas en los estadios, la venta de localidades a extranjeros y otro sinfín de etc. Medidas que en conjunto apuntan a convertir el fútbol argentino exclusivamente en show mediático y eliminar todo el elemento activo de los hinchas. Bajo estas condiciones, los excluidos sociales de cuanto espacio público uno concurra, increíblemente han sido marginados de los estadios de fútbol. Un territorio que hasta no hace mucho les era propio y hoy en gran medida les resulta ajeno.

El gobierno nacional, el neoliberalismo y el fútbol

En una nota relacionada con el Fútbol para todos Ricardo Forster señaló que los años 90 fueron dominados por la idea y la realidad del ciudadano-consumidor. Según el filósofo, uno de los ámbitos privilegiados de ese fenómeno fue el retiro del Estado en la transmisión de los partidos de fútbol y la apropiación privada de ese derecho. Sin embargo como ya hemos explicado el Estado nunca fue un gran difusor del futbol televisado. En este sentido la ideología y la práctica acorde a los años 90 en el deporte más popular de nuestro país, no fue tanto la imposibilidad de ver fútbol por la tele, sino la progresiva expulsión de hinchas de las canchas. Fue un proceso lento, pero que implicó una creciente marginación de lo que podríamos denominar el hincha militante.

Hoy en día cualquiera que enciende la TV pública observará una postal llamativa de los estadios. Canchas más chicas con más butacas, sectores de los estadios casi vacíos por los enormes pulmones que separan a las hinchadas, hinchas apretados y lugares libres privilegiados para la publicidad. A eso se le suman entradas carísimas y días y horarios de partidos insólitos en primera y prohibición de hinchadas visitantes en el ascenso. Todo ello avalado por la concepción represiva del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (COPROSEDE) de la provincia de Buenos Aires y la completa ineptitud de la Subsecretaría de Seguridad en los Espectáculos Futbolísticos (SUBSEF) de Nación.

Es cierto que la falta de resistencia de los hinchas ayudó a que el proceso avance. Las marchas realizadas a la AFA para revertir esta tendencia nunca superaron las 200 personas. Por esa razón, ante la imposibilidad de unificar deseos largamente sentidos pero difíciles de coordinar entre hinchas de distintos equipos, el Estado Nacional debería acudir en defensa de quiénes no quieren ver impedido su asistencia a los estadios. El gobierno nacional debería garantizar que el futbol vuelva a ser un deporte popular y que la pasión de multitudes no signifique quedarse en casa en actitud pasiva frente a la tele, sino poblar los estadios nuevamente. Sólo así nuestra cultura futbolera no será barrida por los negociados que favorecen la sociedad del espectáculo y del consumo pasivo.

Es el momento de asumir fuertemente la defensa de la cultura del fútbol. Es hora de terminar con las restricciones al hincha que viaja a todos lados y que recorre el país para ver a su equipo. En su momento Kirchner dijo que “todos los argentinos deben tener acceso al fútbol.” Tal vez la frase debería complementarse con: “ningún argentino debe ser privado de asistir a un estadio de fútbol”. Las canchas no deben ser otro signo más de exclusión en Argentina. Todavía estamos a tiempo. Defendamos nuestra cultura y nuestros derechos.

Parte II. 
Y seguimos con ¿Fútbol para Todos? 
Por Enrique de la Calle
Artículo publicado el 13 de enero de 2011

En diciembre pasado, el columnista (y amigo) Horacio Bustingorry (HB) propuso una nota en la discute el programa Fútbol para Todos (ir a nota). Provocadoramente, sostuvo: “Sin embargo desde mediados de los 90 comenzó una tendencia a la expropiación del derecho a alentar al equipo en las canchas. (…) Paralelamente, la oferta televisiva de partidos de fútbol se incrementó hasta completar los 20 equipos de primera. El resultado final fue más partidos televisados y menos hinchas en las canchas. Los dos hechos parecen estar interrelacionados”.

En la nota, HB propone problematizar una lógica que – según él – expulsa a los hinchas a partir de diferentes acciones, que resumo: prohibición para el público visitante en el ascenso, restricciones para la visita en primera, desórdenes en el calendario de partidos debido a la televisación masiva. Como resultado, concluye, menos hinchas en los estadios y más delante de la TV.

Por nuestra parte, futboleros viejos también, nos entusiasmamos con la discusión, mientras la promovemos con un objetivo que compartimos con HB: que las hinchadas visitantes puedan asistir a los estadios, en un nuevo esquema más respetuoso con los seguidores y el folclore de la cancha. Aceptando esa coincidencia, proponemos cordialmente algunas discrepancias para continuar con el diálogo:

1) Fobal para todos: nos distanciamos de HB en su poco entusiasmo ante uno de los principales logros del programa, a saber: la profunda democratización en el acceso a uno de los principales bienes culturales de consumo popular. Gratis y por canal 7 para todo el país. Evocamos recuerdos personales para compartir la profunda alegría que experimentábamos ante la TV allá por los años 90 cuando Canal 9 anunciaba que los partidos de Boca se emitían en directo porque se habían agotado las entradas.

2) Por la TV: tampoco acompañamos a HB en lo que parece ser el siguiente razonamiento: neoliberalismo = televisación. Entonces, enfrentar al neoliberalismo parecería ser ¿terminar con los partidos televisados? Está claro que el auge de la televisación coincide con el período neoliberal, como también lo está que ambas lógicas han confluido y se han retroalimentado. Ahora: la supremacía de las tecnologías de la comunicación se vuelve un dato que va más allá de un programa económico específico. Si aceptamos eso, sí vale la pena discutir cómo se distribuyen los bienes culturales, con qué lógicas y cuál será la discusión entre Estado y mercado.

3) En las tribunas: tampoco nos llevamos muy bien con el argumento que habla de “canchas más chicas, con más butacas, sectores de los estadios casi vacíos por los enormes pulmones que separan a los hinchadas”. A falta de estadísticas oficiales sobre la progresión en la venta de entradas en el fútbol argentino, ofrecemos nuestra reflexión, también impresionista. Desde los ochenta parece tener lugar un proceso que da cuenta de estadios mejores, más amplios,aprovechados en su totalidad. Los casos de Racing y Boca son paradigmáticos en ese punto. HB cita la campaña xeneize del 92: nosotros recordamos que en aquella oportunidad, Boquita enfrentó a Racing al final del campeonato (cuando se cumplían once años de sequía) y el estadio de Avellaneda estaba completo en un 40% por sus deficientes infraestructuras. Y contraponemos la campaña bostera de 1998, en pleno auge del fútbol por TV: la misma mereció las primeras planas de los diarios por su multitudinaria convocatoria (ver ediciones de Olé de esos días).

4) Por último, proponemos problematizar la cultura de la cancha como también la idealización de determinados personajes – que reconocemos populares - no siempre ligados con las tradiciones y prácticas más reivindicables, como se expuso en hechos trágicos como el asesinato del militante Ferreyra o en parte de los incidentes en Parque Indoamericano, en ambos casos con destacado protagonismo de barrabravas.


Fuente:  http://agenciapacourondo.com.ar/secciones/cultura/10117-debate-qfutbol-para-todosq.html

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domingo, 11 de marzo de 2012

DataFactory provee contenidos al Ginga de Futbol para Todos

http://www.prensario.net/Multimedios/imgs/2381_468.jpg?&v=3
(www.prensario.net/) DataFactory firmó un acuerdo con TV Pública para proveer contenidos a la aplicación interactiva Ginga de Fútbol para Todos en la programación regular del Sistema de Televisión Digital Terrestre de Argentina.
En esta primera etapa, la compañía brinda acceso, a través del control remoto a datos estadísticos con actualización en tiempo real, entre otros, de las tablas de posiciones, promedio y goleadores, los fixtures, composición de las fechas, jugadores titulares y suplentes, autores de los goles, tarjetas amarillas y rojas, día, hora, estadio en el que se juega, árbitro asignado, y canal que transmite cada uno de los partidos, tanto de la Primera A como del Nacional B.
Ernesto Cambursano, CEO de DataFactory, dijo: 'Esta aplicación resulta de un esfuerzo de articulación público-privada del que tuvimos la oportunidad de participar, y que fue realizado entre la TV Pública, DataFactory, Microtrol Group, Videoswitch y el laboratorio LIFIA de la Universidad Nacional de La Plata, en cooperación con la red de universidades que trabajan junto a la TDA'.
DataFactory provee a la TV Pública una gran cantidad de datos estadísticos e información de los torneos de Primera A y Nacional B, nucleados en 6 grandes productos: Minuto a Minuto, Ficha de partidos, Estadísticas Generales, Calendario, Equipos, Planteles y Datos Adicionales de jugadores.

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