miércoles, 20 de noviembre de 2013

“Esta Ley sigue el camino ya trazado por la de servicios audiovisuales”

La diputada por el Frente para la Victoria y senadora electa por Río Negro, Silvina García Larraburu, respaldó el ingreso de la Ley de Fomento para la Producción Autogestiva de Comunicación Social por Medios Gráficos y de Internet al debate parlamentario desde un primer momento, acompañando con su firma el proyecto presentado por el diputado Jorge Rivas en mayo pasado. Y lo hizo con una convicción: “De lo que se trata es de saldar una vieja deuda que tiene la democracia con el periodismo cultural independiente; reconociendo a las ediciones autogestivas, como el medio más idóneo, social y cercano, para el florecimiento de voces, producciones y realidades autónomas y sin la mordaza que impone el mercado”.

La legisladora rionegrina sostiene que la ley de revistas culturales continúa el camino iniciado por la Ley de Medios –en plena vigencia, tras el reciente e histórico fallo de la Corte Suprema– ya que “lo que se intenta, es democratizar las letras, la palabra escrita de las publicaciones culturales gráficas y de Internet; entendiendo que la comunicación entre nosotros, es la única manera de escapar al pensamiento único y monopólico”.

La ley de fomento a las revistas culturales fue presentada por el diputado del Frente para la Victoria (FpV) Jorge Rivas y cuenta con el respaldo de más de una decena de diputados: Héctor Recalde, Remo Carlotto, Mara Brawer, Adriana Puiggrós, Liliana Ríos, Juan Carlos Junio, María del Carmen Bianchi, Carlos Heller, Silvina García Larraburu, Edgardo Depetri y Omar Plaini. Además, el proyecto tiene las adhesiones de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y las universidades nacionales de Lomas de Zamora, Quilmes, La Plata y Entre Ríos. También recibió el respaldo del IUNA, la Fundación Walter Benjamín y el defensor del Pueblo de Morón, Abraham Gak.

Además, Larraburu destacó el trabajo que viene realizando en Bariloche, Río Negro, la revista Al Margen, una de las más de 300 publicaciones de todo el país que integran Arecia. “En mi ciudad, la revista Al Margen se creó con un doble objetivo: el de introducir en nuestra sociedad una publicación con alto contenido social, dónde se retratan las diferentes situaciones de vulnerabilidad en nuestros barrios del Alto; y por otro lado, brindar una salida laboral concreta a desocupados que a través de la venta obtienen sus propios ingresos de manera directa”, resaltó la senadora electa.

La legisladora, oriunda de Bariloche, también valoró que Al Margen “no presenta una fotografía de lo que sucede en los barrios, como hacen los medios que llevan la cabecera en la ciudad; sino que los transpira, porque es un producto de los pibes y pibas que quieren contar su historia sin intermediaciones”.

De esta manera, Larraburu consideró al sector de revistas culturales como “la vanguardia de la hegemonía discursiva dominante” y a sus editores como “los hombres y mujeres que en lugar de seguir a la sociedad de consumo, le dan una vuelta y presentan una alternativa. Porque sólo luchando y dando la batalla, se transforman las realidades”.


Datos del informe 2013 sobre el sector de revistas culturales independientes y autogestionadas
322 títulos producidos, según el Registro Nacional de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Tirada promedio del sector: 500 mil ejemplares mensuales.
Ubicación geográfica: 51 por ciento interior del país, 49 por ciento Ciudad de Buenos Aires y GBA.
Lectores promedio de publicaciones gráficas (93 por ciento del sector): 2 millones de personas mensuales.
Aporte al sector industria gráfico pyme regional: 3,5 millones de pesos mensuales.


Ejes centrales de la ley de fomento a la producción autogestiva de medios gráficos
La ley aboga por políticas públicas destinadas a fortalecer el sector de la producción de comunicación cultural autogestiva: fomentándolo, protegiéndolo, impulsándolo.

El concepto de Autogestión define quiénes pueden ser beneficiarios, pero también quiénes no. La comunicación cultural independiente se sostiene sin patrón y con el objetivo de crear vínculos que fortalezcan una producción de la información fundamentalmente social y más democrática.
Es necesario garantizar nuestros derechos por escrito; establecer un contrato social. Como señala el primer artículo de la ley, es importante “declarar de utilidad colectiva e interés nacional la producción autogestiva de comunicación cultural independiente por medios gráficos”. Allí radica el sujeto, objeto y sentido de lo que proponemos.

La finalidad del proyecto se centra en el desarrollo integrado, equitativo y eficiente de la estructura productiva. Ese desarrollo debe sostenerse en cuatro patas fundamentales: un tratamiento impositivo más justo para con el sector, un sustento económico de parte del Estado destinado a redistribuir los recursos destinados a los medios de comunicación, el acceso prioritario a licitaciones y concursos, y el acercamiento de los mecanismos de difusión y circulación estatales a través de sus instituciones (bibliotecas, correo, etc.)


Fuente: Red de comunicación/ http://www.revistasculturales.org/


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