sábado, 21 de julio de 2012

El mundo digital cambió las formas de acceso a la TV


(Por Emanuel Respighi) La TV everywhere, concepto que define a la televisión que a través de Internet se puede ver en todo momento y lugar, llegó para quedarse. Y Telefe, Canal 7 y El Trece ya tomaron nota de la transformación, a partir del impacto palpable en sus páginas web.   
La TV ya no es lo que era, y eso no es novedad para nadie. Muy lejos en el tiempo quedó la imagen de la familia reunida alrededor de un aparato de TV. El mundo digital y las posibilidades de acceso a la tecnología modificaron usos y costumbres. El consumo cultural mediatizado, en el siglo XXI, se volvió individual y fragmentado. En medio de un proceso que no tiene límites, la pregunta que vale la pena hacerse por estos días es hasta qué punto Internet y las redes sociales impactaron en la TV abierta argentina. Y, según parece, ya es suficiente como para hablar de que se está en la víspera de una revolución.
Las predicciones apocalípticas que hace años señalaban que Internet iba a terminar de darle un golpe de nocaut a la TV abierta suenan hoy exageradas. Si bien es verdad que en el nuevo circuito de consumo de entretenimiento e información las notebooks, netbooks, smartphones y tablets comienzan a ocupar un lugar cada vez más preponderante, lo cierto es que el contenido televisivo sigue siendo la materia prima que moviliza a la mayor parte de la población. Es decir: la TV continúa siendo una de las industrias audiovisuales predilectas de los ciudadanos. Extraña paradoja: en un momento histórico en el que el consumo individual se impone, la TV se vuelve más social.
La TV everywhere, concepto que define a la TV que a través de Internet se puede ver en todo momento y lugar, llegó para quedarse. Aun cuando la TV abierta mantendrá su lugar social, por tradición, costumbre y gratuidad, hoy nadie pone en duda que su alianza con Internet signará el futuro televisivo a mediano plazo. La TV abierta argentina ya está tomando nota de esa transformación, a partir del impacto palpable que las páginas webs de los canales están experimentando.
“A lo largo de los últimos años se viene notando un cambio trascendental en la forma de consumir contenidos, principalmente en las nuevas generaciones, que se caracterizan por consumir lo que desean, cuando lo desean y en la plataforma que mejor satisface sus necesidades de entretenimiento. La televisión entendida como mirar pasivamente un contenido ya no colma las expectativas de la audiencia, que espera poder interactuar con el programa y sus protagonistas incluso en simultáneo a su emisión en pantalla”, explica a Página/12 Magdalena López Arano, gerente de Contenidos Digitales de Telefe.
En sintonía con su colega, Eduardo “Coco” Fernández, gerente de Producción de Artear, señala que la interacción de los canales de TV abierta con la web se convirtió en una necesidad que nadie discute. Incluso en un país como la Argentina, donde el acceso a Internet aún es reducido. Lejos de otras épocas en las que el sector privado era pionero en absorber las nuevas tecnologías, la TV pública se convirtió en punta de lanza de esta transformación, fomentando y desarrollando la TV digital. “El mundo de la TV atraviesa una etapa de transformación sin precedentes y los medios públicos nuevamente nos encontramos protagonizando este cambio”, analiza Martín Bonavetti, director ejecutivo de Canal 7. “Así como en 1951 Canal 7 fue el primero de la Argentina y en los años ’80 lideró la migración de la TV blanco y negro a la TV color, en estos años está a la vanguardia en la producción y desarrollo de la TV digital abierta y multiplataforma. No sólo en la creciente calidad de sus contenidos, sino en los efectos que estas políticas generan en la autoconcepción de nuestro pueblo, que se identifica con lo que ve y se concibe a sí mismo como protagonista de su historia”, subraya.
La excepción son los sitios web de América y Canal 9, porque tanto El Trece como Telefe y Canal 7 desarrollaron páginas de Internet en las que los cibernautas pueden ver en vivo la programación, acceder a todo tipo de videos (capítulos enteros de programas, segmentos de ciclos, informes periodísticos, especiales) e información extra; y participar en foros o blogs para comentar contenidos con otros usuarios. Incluso, algunos como eltrece.tv ofrecen entrevistas en vivo con sus figuras y videos con el detrás de escena de lo que se emitió en TV. Obviamente, el acceso a todas estas posibilidades sigue un modelo gratuito y libre.
Más allá de que quienes manejan la TV abierta argentina comprendieron la necesidad de complementarse con la web, porque de otra manera hubiesen perdido lugar dentro de la vida social y cultural argentina, lo cierto es que los números de visitantes que ingresan a las páginas de Internet de los canales y la cantidad de videos vistos por ese medio son contundentes. Según datos proporcionados por el canal.
 En el caso de otras búsquedas, www.tv publica.com.ar recibe en la actualidad unas 700 mil visitas mensuales de promedio, en un tráfico que se incrementa velozmente. “El primer millón de visualizaciones de nuestros videos en Internet nos llevó cuatro meses, en 2010. Actualmente hemos superado los 3 millones de visualizaciones de videos por mes. Desde febrero de 2010, momento en el que pusimos en funcionamiento el primer servidor de captura de aire de flujo continuo, acumulamos más de 40 millones de visualizaciones, promediando actualmente las 100 mil diarias”, cuenta Bonavetti. A diferencia de Telefe y El Trece, la mayor parte de los usuarios que ingresan al sitio web de Canal 7 buscan la transmisión en vivo, motorizados por el hecho de que la TV Pública emite en vivo y en directo el fútbol argentino. “El análisis del período entre el 4 de junio y el 4 de julio –enfatiza el director– evidencia la pasión argentina por el fútbol, destacándose los accesos durante los fines de semana. En este período el 46,6 por ciento de los ingresantes buscan la transmisión en vivo.”
También presentes en otras redes sociales como Facebook y Twitter, los canales de TV abierta rompieron definitivamente los viejos límites de la pantalla y se adaptan a los cambios que impone el devenir tecnológico. Transformaciones culturales mediante, entendieron que para sobrevivir a los nuevos tiempos había que dejar de ser simples emisoras de TV para transformarse en productores y distribuidores de contenido y entrenamiento multiplataforma. Si hoy resulta tan importante el rating como la repercusión en las redes sociales, para los programadores planificar un programa conlleva irremediablemente una mirada que incluya Internet y la viralización de las redes sociales. La TV es social, y ya no hay vuelta atrás. “Las redes sociales son los megáfonos de los medios, son claramente la manera de comunicarse con el público y con la que el público interactúa con los contenidos que generemos, en el soporte que fuera”, cuenta Fernández. La TV no es lo que era, pero sigue siendo el centro del circuito cultural de consumo multiplataforma del siglo XXI.

 FUENTE: www.pagina12.com.ar

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